Guardaron adivinanzas en quichua durante casi 200 años y ahora salen a la luz
Durante casi dos siglos, alguien fue juntando adivinanzas en quichua santiagueño sin saber que terminarían en un libro. Este sábado se presenta la antología con 544 piezas, y entre ellas hay una que habla de algo que no existía cuando empezó la recopilación.
Este sábado a las 20, en la 16ª Feria Internacional del Libro de Santiago del Estero, se presenta "Imasimariasimas. Antología de adivinanzas quichuas", un libro que reúne 544 adivinanzas y recorre cerca de 190 años de producción en quichua santiagueño.
La cita es en la Sala 1 "Bernardo Canal Feijóo" del Fórum. Allí estarán los autores Héctor Andreani, Romina Zanni, César Díaz Brandán y Aylén Díaz, en una mesa organizada junto al Instituto de Lingüística, Folklore y Arqueología (ILFyA).
El volumen no salió de un cajón: es el resultado de un rastreo por archivos históricos, documentos, compilaciones y registros de hablantes actuales. Entre las fuentes consultadas aparece la Encuesta Nacional de Folklore de 1921, clave para recuperar parte de esa producción.
Quiénes están detrás del libro
El trabajo lo llevaron adelante integrantes del Grupo de Estudios en Lengua y Sociedad (GELyS), que funciona en el ILFyA de la Facultad de Humanidades, Ciencias Sociales y de la Salud de la UNSE.
La investigación se enmarca en el proyecto "Corpus multimodales en quichua", del período 2024-2026 y dirigido por Andreani, docente e investigador. Zanni y Díaz son estudiantes de carreras vinculadas con la Educación Intercultural Bilingüe, mientras que Díaz Brandán es sociólogo graduado de la UNSE.
El libro fue editado por la Subsecretaría de Cultura de la Provincia. Durante la presentación acompañarán a los autores Josefina Navarro, docente-investigadora de la Universidad Nacional de Jujuy; Juan Leguizamón, subsecretario de Cultura de la Provincia; y Ramiro Orellana, quichuista oriundo de Sabagasta, departamento Salavina, que colaboró en la elaboración de la obra.
De la sombra a la inteligencia artificial
La antología propone un recorrido por el universo cultural de las comunidades quichuistas. Las adivinanzas hablan de elementos tradicionales como el camino, el cencerro, la sombra y el hacha, pero también incorporan temas contemporáneos: las contraseñas, el ambiente y hasta la inteligencia artificial.
Con esa combinación, la obra busca mostrar la vitalidad y la versatilidad del quichua santiagueño, poniendo en diálogo las expresiones de siempre con nuevas formas de representar la realidad.
La presentación apunta a acercar al público una producción surgida del trabajo académico y territorial, centrada en el estudio, la documentación y la puesta en valor del quichua santiagueño como patrimonio lingüístico vivo.
