El plan de emergencia cloacal de Guaymallén ya tiene dos alternativas definidas para cuando la colectora no dé abasto. Una implica un predio privado y la otra, un canal. Los detalles que se evaluaron en Puente de Hierro.
Aysam, Irrigación, la Dircas, Ambiente y la Municipalidad de Guaymallén se sentaron en el Centro Cívico de Puente de Hierro para afinar un mecanismo de respuesta ante una eventual saturación de la colectora máxima que cruza el departamento. La reunión no fue menor: allí se definieron los pasos a seguir si el sistema cloacal deja de dar abasto.
Quiénes se sentaron a la mesa
Del encuentro participaron técnicos de Aguas Mendocinas, del Departamento General de Irrigación, de la Dirección de Regulación y Control de Agua y Saneamiento (Dircas), de la Subsecretaría de Ambiente de Mendoza y del municipio. La conducción estuvo a cargo del intendente Marcos Calvente; el secretario de Gestión Hídrica de Irrigación, Diego Coronel; la subsecretaria de Ambiente, Nuria Ojeda; y el presidente de Aysam, Darío Hernández.
El eje del debate fue la colectora máxima que baja desde Luján de Cuyo y Maipú y atraviesa Buena Nueva y Los Corralitos. Sobre esa infraestructura se evaluaron modelos técnicos para saber cómo responde la red ante distintos caudales de líquidos cloacales.
El Plan A y el Plan B: adónde iría el líquido
El protocolo contempla dos alternativas de emergencia para derivar los excedentes cuando la colectora se sature o tenga dificultades para transportar.
La primera, identificada como Plan A, consiste en bombear y volcar los líquidos hacia un predio privado del distrito Puente de Hierro. Ese terreno, según la información técnica presentada, fue acondicionado para recibir un caudal máximo de 100 litros por segundo.
La segunda opción, el Plan B, prevé una derivación de emergencia hacia el Canal Pescara, a la altura de calle Buena Nueva. Solo se activaría cuando se agote la capacidad de respuesta del Plan A. El caudal estimado para esta alternativa oscila entre 50 y 300 litros por segundo.
Combinados, ambos mecanismos permitirían derivar hasta 400 litros por segundo en una situación crítica. Desde los organismos insistieron en que se trata de medidas excepcionales para una emergencia y no de vuelcos habituales del sistema.
Qué dijeron los funcionarios
Soledad Barros, coordinadora de la Unidad de Evaluaciones Ambientales de la Provincia, explicó que el análisis apunta a detectar situaciones que podrían comprometer el funcionamiento del sistema. El trabajo, dijo, permitió revisar el protocolo para "detectar anomalías o nuevos puntos críticos y poder predecir la emergencia de la emergencia".
Coronel, en tanto, subrayó el valor del intercambio entre los organismos para evaluar las alternativas que planteó Aysam y perfeccionar los procedimientos operativos. Desde la prestadora también remarcaron la necesidad de analizar los posibles efectos secundarios de las medidas previstas para reducir sus consecuencias.
Monitoreo y alertas tempranas
Además de las derivaciones, el plan incluye acciones preventivas. Una de ellas es el seguimiento diario de las condiciones meteorológicas, sobre todo cuando hay pronóstico de lluvias intensas. También se prevé estar atentos a las advertencias del Sistema de Alerta Temprana (SAT), con el fin de anticipar riesgos y coordinar la respuesta entre los organismos involucrados.
La obra que debe destrabar el problema
Todo este esquema funcionará como herramienta transitoria mientras Aysam avanza con el aliviador Infanta Isabel, un proyecto que, según la información proporcionada, se encuentra en proceso de licitación.
La iniciativa contempla un nuevo colector de poco más de tres kilómetros que atravesará más de 30 propiedades privadas. Estará ubicado unos 500 metros al sur de calle 2 de Mayo, por donde hoy pasa la colectora máxima. El objetivo es descomprimir el sistema cloacal existente y facilitar la rehabilitación de la infraestructura.
Hasta que esa obra sea una realidad, los organismos provinciales y municipales seguirán ajustando las medidas de contingencia para responder ante eventuales problemas en la red.