Guaymallén: el intendente fijó una condición innegociable antes de sentarse a negociar con los gremios
Les recortaron un adicional de $325.000 y salieron a la calle: los municipales de Guaymallén lograron frenar el paro, pero ahora el intendente avisó que hay una pauta que no piensa mover. ¿Qué pasará el miércoles en la audiencia?
La Municipalidad de Guaymallén y los sindicatos municipales volverán a verse las caras el próximo miércoles a las 9 en una audiencia convocada por la Subsecretaría de Trabajo. La reunión llega después de que el organismo dictara la conciliación obligatoria este jueves, una medida que suspendió el paro que los trabajadores habían iniciado el miércoles y que reabrió una instancia formal de negociación por el recorte de adicionales salariales.
El intendente Marcos Calvente confirmó la convocatoria y explicó que la disposición se conoció entre las 10 y las 10.15. A partir de ese momento, dijo, correspondía levantar las medidas de fuerza y normalizar la atención al público.
“A partir de ahora todos los servicios municipales vuelven a la normalidad”, afirmó el jefe comunal. Además sostuvo que durante la protesta las prestaciones estuvieron garantizadas mediante una reorganización interna del municipio.
La basura que encendió los ánimos
La movilización de los empleados municipales no estuvo exenta de incidentes. Vecinos de la zona de Bandera de los Andes y Arenales denunciaron que un grupo de trabajadores que marchaba hacia el edificio comunal volcó contenedores y arrojó residuos sobre la calzada.
El episodio generó malestar en el barrio: los residentes cuestionaron que un reclamo salarial terminara afectando la limpieza de las calles y dejando basura frente a sus viviendas. Para el municipio, sumó un foco de tensión adicional en medio del conflicto con los gremios.
Qué llevará Calvente a la mesa
De cara a la audiencia, el intendente anticipó que presentará una propuesta para revisar la estructura salarial del municipio y que escuchará los planteos de los representantes gremiales. Pero antes de sentarse puso una condición: “Hay una pauta que es innegociable, que es el equilibrio fiscal”.
Calvente atribuyó las restricciones presupuestarias a la caída de los recursos que llegan de la Nación y de la Provincia, a lo que se sumó una disminución de la recaudación propia. Esa situación, explicó, obligó a reducir gastos en distintas áreas de la administración.
En ese marco, señaló que buscará una reestructuración que mejore los ingresos de los trabajadores con salarios más bajos y que concentre un mayor esfuerzo en los sueldos más altos. “Nos sentaremos en esa mesa de trabajo y empezaremos en conjunto a delinear una estrategia”, sostuvo.
El adicional de $325.000 que originó todo
El conflicto arrancó cuando la Municipalidad de Guaymallén resolvió eliminar un adicional de $325.000 para unos 2.400 empleados cuyos salarios superan los $1.200.000. Los dos sindicatos que convocaron al paro rechazaron la decisión y sostienen que ese pago constituye un derecho adquirido.
Consultado sobre cuánto tiempo se mantendrá el recorte, Calvente indicó que la medida alcanza únicamente a este mes. La continuidad durante los períodos siguientes, aclaró, quedará sujeta a lo que se resuelva en la negociación con mediación de la Subsecretaría de Trabajo. “La decisión que hemos tomado es para este mes”, remarcó.
Distinto es el caso de la reducción del 10% en los salarios de los funcionarios municipales, que el Ejecutivo prevé sostener durante seis meses.
Sueldos, servicios y obras: las prioridades que defiende el municipio
Calvente defendió el ajuste como una herramienta para cumplir con las obligaciones financieras de la comuna y aseguró que el pago de los salarios municipales no está en riesgo. Según explicó, el objetivo es preservar los sueldos, garantizar los servicios esenciales y sostener el plan de obras públicas, en especial los trabajos que ya están en ejecución y presentan un avance significativo.
La audiencia del miércoles será la próxima instancia para intentar destrabar el conflicto. El municipio se mostró dispuesto a revisar la estructura de remuneraciones, aunque mantiene el equilibrio fiscal como condición para cualquier acuerdo.




