Gustavo Garzón estalló contra el Gobierno: “Mentira que no hay plata” y reveló cómo afecta a sus hijos
El actor Gustavo Garzón rompió el silencio con una denuncia desgarradora. ¿Cómo afectan los recortes a sus hijos con síndrome de Down y por qué acusa al Gobierno de una mentira? Los detalles de su lucha y la autogestión familiar que tuvo que crear.
El actor Gustavo Garzón lanzó un crudo y emotivo reclamo contra los recortes en el sistema de discapacidad, denunciando cómo el ajuste económico nacional está vaciando los centros de atención y forzando a las familias a la autogestión para sobrevivir. A partir de la experiencia con sus mellizos de 37 años con síndrome de Down, visibilizó la crisis que sufren profesionales, docentes y transportistas del sector.
En una entrevista cargada de sensibilidad y firmeza, Garzón detalló el impacto concreto del congelamiento de haberes. Según su relato, las instituciones han tenido que achicar horarios de clase y los trabajadores —psicólogos, fonoaudiólogos— sostienen sus tareas casi exclusivamente por vocación, ante la falta de alternativas laborales.
“Pagar mal es destratar”
El actor fue contundente al describir la situación de los profesionales que atienden a sus hijos. “Pagar mal es destratar, es decir: vos no valés nada”, sentenció. Para Garzón, estos trabajadores son pilares de contención fundamentales que, en sus palabras, le han “salvado la vida” a sus mellizos.
La crítica se centró en la contradicción que observa entre el discurso oficial de austeridad y la realidad del gasto estatal. Cuestionó el argumento de la escasez de fondos durante su charla en el programa Vuelta y Media.
Una pregunta incómoda al poder
“Mentira que el Estado no tiene plata, porque uno ve al presidente con cuarenta y dos coches atrás”, disparó Garzón. Y lanzó una pregunta directa: “¿Por qué no usan la mitad y pagan a la gente lo que le tienen que pagar?”.
El actor advirtió que este incumplimiento de las leyes de discapacidad no es un tema menor, sino que pone en riesgo la propia institucionalidad democrática del país. Frente a lo que define como una retirada de la responsabilidad estatal, su familia ha tenido que tomar cartas en el asunto.
La autogestión como única salida
Ante el vaciamiento del sistema público, Garzón explicó que ha volcado su energía en crear proyectos que aseguren el bienestar y la felicidad de sus hijos. Entre estas iniciativas de autogestión familiar se encuentran una fábrica de pizzas donde trabajan personas con discapacidad y una escuela dirigida por su hija Tamara.
“Si lo que mis hijos necesitan no lo veo, lo invento”, concluyó el actor. Su testimonio deja al descubierto cómo las redes familiares y comunitarias se han convertido en el último refugio frente a las políticas de recorte, cargando sobre sus hombros lo que el Estado debería garantizar.