Habla trabada: la consulta que Tucumán atiende desde los dos años y medio
Tucumán tiene una red pública para detectar y tratar la tartamudez, y la clave está en no esperar: hay una edad mínima de atención que muchos padres desconocen. Qué esconden las repeticiones y bloqueos, y cómo dar con el nodo que te toca.
El sistema público de salud de Tucumán cuenta con 30 nodos gratuitos para detectar y abordar la tartamudez en toda la provincia. El dato se difundió en una jornada de concientización que el Ministerio de Salud organizó en la Plaza de los Decididos, frente al Hospital de Niños, por el Día Internacional de la Toma de Conciencia de la Tartamudez.
La propuesta la llevó adelante el Servicio de Rehabilitación, que depende de la Dirección General del PRIS, y reunió a los equipos que trabajan en el territorio. Hubo stands informativos, juegos y actividades recreativas pensadas para chicos y familias, con la idea de mostrar qué recursos tiene el sistema público y acercar a la comunidad a los profesionales.
La clave está en consultar temprano
Gladys del Carmen Lobo, coordinadora del Programa Provincial de Detección y Abordaje Integral de las Personas con Tartamudez, puso el foco en la urgencia de no dejar pasar el tiempo. “Lo importante es la consulta precoz. La atención se puede realizar a partir de los dos años y medio”, afirmó.
Según explicó, el tratamiento combina intervenciones directas con el paciente e indirectas con la familia y la escuela. La lógica es que el chico se desarrolla en un entorno que también necesita orientación y herramientas para poder acompañarlo.
Lobo advirtió además que la tartamudez no se limita a las dificultades visibles al hablar. Detrás de las repeticiones, las prolongaciones o los bloqueos suelen aparecer la vergüenza, el miedo a equivocarse o el temor a las burlas. Por eso consideró central generar espacios de escucha y frenar cualquier situación de discriminación o bullying.
Dónde consultar y cómo llegar al nodo más cercano
Liliana Perret, a cargo de la Dirección de Rehabilitación del PRIS, confirmó que los 30 nodos están distribuidos en distintas zonas de la provincia y atienden a niños con dificultades en el habla. La jornada, dijo, sirvió para juntar en un mismo espacio a los equipos que trabajan en el territorio, mostrar sus actividades y que la gente sepa a qué lugar puede acudir para hacer una consulta.
Karina Burgos, referente del Área de Fonoaudiología de esa dirección, detalló que la disciplina abarca cuatro campos: lenguaje, voz, audición y fonoestomatología. En esta oportunidad el eje estuvo puesto en la comunicación y en cómo acompañar a las personas con tartamudez.
Burgos indicó que la consulta puede nacer por iniciativa de la familia o por una derivación de la escuela. Y aclaró que, cuando las familias no saben adónde ir, pueden comunicarse con la Dirección de Rehabilitación para recibir orientación y gestionar un turno protegido.
Los materiales repartidos durante el encuentro incluyen un código QR que permite identificar el nodo más cercano al domicilio, una herramienta pensada para que el acceso a la atención no dependa de la información que cada familia tenga.
Historias de progresos que sostienen el tratamiento
Dos madres contaron su experiencia con los servicios de Fonoaudiología. Carina de los Ángeles Rasguido relató que su hija se atiende en la Policlínica Villalonga y destacó los avances que notó en su evolución, además del buen trato recibido.
Beatriz Gómez, por su parte, repasó el recorrido de su hijo José, que empezó el tratamiento fonoaudiológico después de presentar dificultades en el habla. La mujer se mostró satisfecha con los progresos y valoró los talleres y las actividades que acompañan su desarrollo.
Los testimonios dejaron ver la importancia de sostener los tratamientos en el tiempo, el compromiso de los equipos profesionales y el rol de las familias durante todo el proceso.
Ambiente y salud, en la misma jornada
De la actividad también participó la Dirección General de Salud Ambiental. Su titular, el ingeniero Leandro Medina Barrionuevo, contó que el equipo presentó una obra de títeres sobre la contaminación del planeta y armó juegos didácticos para que los chicos incorporen el cuidado del ambiente.
El funcionario sostuvo que la educación ambiental forma parte de las estrategias de educación sanitaria, porque los problemas del ambiente también repercuten en la salud de la población.
La jornada combinó así promoción de la salud, recreación y participación comunitaria, con un mensaje de fondo para las familias: existe una red pública de atención a la que se puede consultar y en la que se puede recibir acompañamiento. Las acciones se enmarcan en los lineamientos del Ministerio de Salud Pública, a cargo de Luis Medina Ruiz, y del Gobierno de Tucumán que encabeza Osvaldo Jaldo.