Hallan más de cien ampollas de drogas en departamento donde murió un hombre de 44 años
¿Qué conexión hay entre la muerte de dos personas en Palermo y el hallazgo de más de cien ampollas de drogas? Los detalles de una investigación que involucra a médicos y robos en hospitales.
La muerte de un hombre de 44 años en un departamento de Palermo derivó en el hallazgo de más de un centenar de ampollas de drogas, entre ellas propofol y fentanilo. A cinco cuadras, en febrero, también fue encontrado sin vida un médico de 29 años, con signos de haber consumido esos mismos sedantes. Aunque no hay conexión confirmada entre ambos casos, la investigación sobre el fallecimiento del médico y su posible vínculo con robos de drogas en hospitales sigue generando dudas.
Eduardo Bentancourt (44) fue hallado muerto este viernes en su departamento del barrio de Palermo. Durante el procedimiento, la Policía encontró más de cien ampollas de distintas drogas, incluyendo propofol y fentanilo, sustancias poderosas utilizadas en anestesiología.
A solo cinco cuadras de ese lugar, en febrero, también fue encontrado sin vida el médico Alejandro Zalazar (29). Ambos presentaban signos de haber consumido alguno de esos sedantes, pero hasta el momento no se ha establecido un vínculo directo entre los dos casos.
¿Qué se sabe sobre la muerte del médico?
Zalazar era residente de tercer año de anestesiología en el Hospital Rivadavia, realizaba la rotación de Anestesiología Pediátrica en el Hospital Gutiérrez y también trabajaba en la Fundación Favaloro. Falleció el 20 de febrero, y su caso está siendo investigado por el fiscal Eduardo Cubría, de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°6, junto al Juzgado Nº60, interinamente a cargo del juez Santiago Bignone.
La causa de muerte fue un edema pulmonar, aunque aún se esperan los resultados complementarios de la autopsia para determinar qué lo provocó. Junto a su cuerpo se encontraron frascos que podrían ser de fentanilo y propofol, y tenía una vía conectada a su pie derecho.
¿Qué reveló el audio viral?
El caso cobró mayor notoriedad con la viralización de un audio de WhatsApp de siete minutos, que puso el foco en el hurto de anestésicos para consumo en presuntas fiestas donde médicos de distintos hospitales se reunían a inyectarse propofol y fentanilo. En el audio se mencionan profesionales de los hospitales Rivadavia, Gutiérrez, Italiano, Austral y Alemán.
Estas reuniones, denominadas “propofest”, no serían fiestas formales abiertas a cualquiera, sino encuentros de pequeños grupos de profesionales de la salud donde se realizarían “viajes controlados” utilizando estos sedantes.
¿Cómo fue el robo en el Hospital Italiano?
La muerte de Zalazar destapó una trama de presuntas irregularidades en hospitales públicos y privados. Tras su fallecimiento, tres residentes del Hospital Italiano encontraron sedada a otra residente de anestesiología de tercer año, Delfina Lanusse (29), una de las médicas mencionadas en el audio viral. Lanusse reconoció que había consumido propofol con un superior, Hernán Boveri (45).
El hospital inició una investigación interna y reconoció faltantes de ampollas, aunque no se sabe cuándo se produjo el robo, quién lo hizo ni de qué cantidad se trata. Según el experto en toxicología Carlos Damin, muchos de estos robos se producen “de manera hormiga”: un médico solicita una cantidad de ampollas para una intervención, utiliza menos y se queda con las restantes.
El Hospital Italiano realizó la denuncia a la Justicia el 23 de febrero, y la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires (AAARBA) lo hizo el 25. Tanto Boveri como Lanusse fueron citados a declarar, reconocieron que consumieron juntos y el médico dijo que tenían un vínculo, pero se endilgaron recíprocamente la responsabilidad de haber obtenido las drogas del Italiano.
¿Hay más personas involucradas?
En una reunión en AAARBA el 9 de marzo, Chantal Leclercq (27), quien estudió con Lanusse en la Universidad Austral y hacía el tercer año de residencia en Rivadavia con Zalazar, reconoció un “consumo problemático” de sustancias como propofol, ketamina, fentanilo y midazolam, que habría obtenido en el hospital donde realiza su residencia.
Leclercq admitió haber consumido propofol en una oportunidad junto a Zalazar fuera del ámbito hospitalario y su amistad con Delfina Lanusse, aunque negó haber compartido reuniones de consumo con ella. La joven no está imputada ni ha declarado en sede judicial.
La investigación aún busca determinar si hay más personal médico involucrado, más allá de los nombres mencionados en el audio. Una clave podría ser el teléfono celular de Zalazar, que aún no ha podido ser desbloqueado, y las cámaras de seguridad de su departamento, de las cuales ya se registraron las del 20 de febrero y se pidieron las del día anterior, el 19. Mientras el escándalo crece, todo el caso se mantiene en secreto de sumario.