Hallan muerta a una adolescente de 14 años mientras la Justicia investiga un posible vínculo con instigación al suicidio
Una adolescente descrita como “alegre” y “activa” por sus profesores fue hallada muerta. La Justicia investiga si hubo instigación al suicidio mientras su entorno insiste en que no había señales de alerta. ¿Qué pudo llevar a este desenlace inesperado?
La muerte de Maitena Garófalo, una joven de 14 años encontrada sin vida en Merlo, está siendo investigada por la Justicia que analiza si existió instigación al suicidio. Mientras avanza la causa, quienes la conocían la describen como una adolescente alegre, activa y comunicativa, sin señales de alarma previas.
La adolescente cursaba tercer año en la Escuela de Educación Secundaria N°16, donde sus profesores destacaban su buen desempeño académico y participación en clase. Uno de los docentes relató: “Era una nena recontra activa, no tuve ningún problema. Una nena alegre, preguntona, no había ningún indicio. No se notó que estuviera triste, decaída. No se dormía en la mesa, jugaba con las amigas, iba al recreo. Una nena normal”.
¿Qué actividades realizaba la adolescente?
Además de asistir a la escuela, Maitena participaba en distintas actividades extracurriculares. Formaba parte de la unidad scout de la iglesia Sagrado Corazón de Merlo y también tomaba clases de canto y dibujo. Sus profesoras particulares coincidieron en que era una adolescente obediente, muy acompañada por su familia y con una rutina activa.
“Ella no viajaba sola, iba a todos lados con su mamá. Era muy obediente y buena”, señalaron quienes la conocían en sus actividades. También mencionaron que hacía cosplay y participaba en convenciones, siempre acompañada por adultos.
¿Había señales de alerta en los días previos?
Personas de su entorno remarcaron que no habían manifestado situaciones extrañas en los días anteriores al hecho. “Maitena es una persona espectacular, es maravillosa, no es una persona que hace este tipo de cosas. Muy activa y comunicativa”, expresaron, insistiendo en que no esperaban un desenlace de estas características.
Otro dato que sumaron desde su círculo cercano fue que, días antes, la adolescente había estado vendiendo huevos de Pascua, una actividad que interpretaron como una muestra de sus proyectos e intereses inmediatos. “Nunca nos comentó nada raro. Y la semana pasada hasta había estado vendiendo huevos de Pascua, es decir, estaba pensando en un futuro”, señalaron.

Por estas horas, la investigación judicial busca determinar con precisión qué ocurrió y si existió la participación de terceros en el hecho. Los investigadores analizan todos los aspectos del caso para establecer las circunstancias exactas del fallecimiento.
Mientras tanto, el caso genera conmoción en la comunidad de Merlo y profundo dolor entre familiares, amigos y docentes de la adolescente. La escuela donde cursaba ha recibido apoyo psicológico para estudiantes y personal afectado por la noticia.