Hallaron 456 kilos de cocaína en una camioneta: el sello que los delató no era el que esperaban
Una camioneta que circulaba por una ruta santafesina escondía algo que los investigadores no esperaban: cientos de paquetes con un sello nunca visto en el mercado. La marca que los delató y el dato que la Justicia mantiene bajo reserva.
La Justicia federal de Rafaela avanza sobre una red narco que enviaba cocaína desde el norte argentino. El hallazgo de 456,231 kilos de cocaína en la caja de una camioneta Volkswagen Amarok, el 28 de febrero de 2026, puso al descubierto una organización que ya tiene al menos siete imputados.
La droga estaba repartida en 418 paquetes rectangulares con una marca distintiva: la imagen de un toro cebú de raza Guzerat, originario de India. Un sello nuevo en el mercado, pero con el mismo método de siempre. Según la pesquisa, los cargamentos de más de 400 kilos llegan casi siempre por vía aérea a la zona norte de Santa Fe, Santiago del Estero, Chaco y Salta.
El operativo y los detenidos
El procedimiento se realizó en una ruta provincial de Santa Fe, cerca de la localidad de Elisa. La Sede Fiscal Descentralizada Rafaela y la Procuraduría de Narcocriminalidad formalizaron la investigación contra cuatro hombres, acusados de integrar "el eslabón logístico de la maniobra".
Tras la audiencia, el juez federal de Garantías de Rafaela, Santiago Saux, dispuso la prisión preventiva de W.F.L., W.D.F., R.G. y J.P.E. por 164 días, el mismo plazo para seguir investigando. Lo hizo en línea con lo pedido por el fiscal federal coadyuvante Federico Grimm y el fiscal coadyuvante Martín Uriona, de la Procunar.
Los cuatro quedaron imputados como coautores del delito de tráfico ilícito de estupefacientes, en la modalidad de transporte, agravado por la intervención de tres o más personas. Junto a ellos, otros tres acusados ya habían sido imputados en audiencias previas: N.L.G., que sigue en prisión preventiva, y G.A.L. y N.D.C., en libertad con prohibición de salir del país.
Celulares y camionetas: las pistas clave
La hipótesis fiscal sostiene que la organización usó al menos tres camionetas de manera coordinada y repartió funciones entre sus siete integrantes para trasladar la droga desde algún punto del norte argentino. Parte de los detenidos se encargaba de la logística del traslado.
Dos celulares olvidados dentro de la Amarok fueron clave. La extracción forense de esos dispositivos permitió reconstruir comunicaciones y movimientos de los vehículos, tres en total, incautados en distintos momentos de la investigación.
El peritaje de Gendarmería determinó que la cocaína tenía una concentración del 84,86%, equivalente a 3.542.916,8 dosis umbrales. Su valor de mercado se estima en varios millones de dólares.
La aparición de un nuevo sello en el tráfico de cocaína no pasó desapercibida. Los ladrillos con el logo del delfín eran conocidos, pero ahora el toro cebú Guzerat marca el ingreso de otro protagonista fuerte en el negocio. Esa presentación, según la investigación, es todo un mensaje.