Hallaron un santuario al Señor La Muerte en el departamento Banda y un experto reveló su siniestro vínculo con el crimen
Un santuario al Señor La Muerte fue descubierto en el departamento Banda. Un antropólogo reveló la oscura conexión entre este culto y actividades delictivas. ¿Qué rituales se realizan allí?
El hallazgo de un santuario dedicado al Señor La Muerte en el departamento Banda encendió las alarmas. Un antropólogo especializado en crímenes de culto explicó qué hay detrás de esta figura y por qué los delincuentes la veneran.
El antropólogo cultural y especialista en crímenes de culto, José Humberto Miceli, se refirió al reciente hallazgo de un santuario al Señor La Muerte en el departamento Banda y advirtió sobre los significados que encierra esta figura dentro de determinadas prácticas de religiosidad popular.
¿Quién es el Señor La Muerte?
En diálogo con Radio Panorama, el especialista sostuvo que este tipo de expresiones suelen estar asociadas a contextos de marginalidad y creencias no institucionalizadas, y señaló que en algunos casos se vinculan con actividades ilícitas.
“Los delincuentes buscan resguardo de una deidad sobrenatural y aparecen personajes como el Señor La Muerte que el vulgo canoniza”, expresó Miceli, al tiempo que explicó que esta figura se incorpora dentro de un conjunto de creencias populares, como ocurre también con el Gauchito Gil en Corrientes.
Desde el punto de vista simbólico, el antropólogo detalló que el Señor La Muerte se identifica como “un esqueleto con guadaña, asociado a la parca, a la muerte que siega la vida”, y remarcó que su representación está ligada a la pérdida, lo espiritual y lo oscuro. En ese sentido, indicó que en ciertos contextos se le atribuyen funciones de protección, incluso dentro de actividades ilegales.
José Humberto Miceli
Rituales oscuros y velas negras
Miceli también advirtió sobre los rituales asociados a este culto: “Hay algo oscuro o maligno que se le solicita y por eso se le encienden velas negras”, afirmó, y agregó que estas prácticas se relacionan con aspectos profundos de la conducta humana, como el odio o la envidia.
En otro tramo, mencionó el caso del propietario del terreno donde se erigió el santuario, Daniel Quinteros, quien habría manifestado haber visitado un espacio similar en Mariano I. Loza, Corrientes, provincia donde ocurrió el caso de “Ramoncito”, considerado por la Justicia argentina como el primer crimen ritual del país.
Prevención y religiosidad popular
El especialista subrayó la necesidad de abordar estas situaciones con una mirada preventiva: “Quiero dar sustento a la importancia de la prevención. Al no tomar recaudos terminan por ocurrir desastres”, remarcó.
Asimismo, cuestionó los orígenes difundidos sobre esta figura: “Se ha tergiversado el nacimiento de este culto. Hay relatos que son falaces, pero responden a una necesidad de creer que tiene la gente, incluso en procesos de sanación”, sostuvo.
Finalmente, Miceli explicó que estas prácticas forman parte de la religiosidad popular, que convive en la vida cotidiana de muchas personas, aunque no integra el dogma de la Iglesia Católica Apostólica Romana.