Hallaron una tarjeta de memoria en la calle y lo que contenía destapó una red de abuso infantil
Dos chicas encontraron una tarjeta de memoria en la calle. Lo que vieron al abrirla las dejó heladas y destapó una red de abuso infantil que involucra a los propios padres de la víctima.
Dos chicas encontraron una tarjeta de memoria en una vereda de General Alvear en febrero de 2025. Movidas por la curiosidad, al abrirla se horrorizaron: había imágenes sexualizadas de una nena desde que tenía aproximadamente un año hasta entrada la adolescencia. También hallaron fotos de mujeres y niñas de un colegio local, las cuales eran muy precisas sobre qué parte del cuerpo se quería captar. Estas instantáneas son denominadas “fotos bajo falda”.
¿Cómo llegó la tarjeta a la Fiscalía?
Las chicas se dirigieron a la Policía y desde la comisaría le dieron intervención a la Fiscalía, que inició la pesquisa. Con el equipo de Delitos Tecnológicos logró reconstruir el camino de esta tarjeta, quién era su propietario y quiénes aparecían en las fotos. El horror fue descubrir que la niña que aparecía en algunas fotos era la hija del dueño de la memoria. Se trataba de un docente y en las otras imágenes aparecían sus colegas y también alumnas.
La imputación inicial y la ampliación de la acusación
En agosto pasado la Fiscalía imputó al profesor por tenencia de material de abuso sexual infantil, un delito que permitió que el acusado recuperara la libertad por no tener antecedentes, aunque bajo una estricta prohibición de acercamiento a la víctima. Sin embargo, la instrucción continuó y encontró detalles más perversos que involucran a la madre de la nena. Por ello, la acusación se amplió y la abarcó a ella.
El magistrado a cargo acusó a los padres de la niña por tenencia, producción y facilitación de material de abuso sexual infantil, porque la nena aparece muy sexualizada en fotos que fueron enviadas a un tercero a través de WhatsApp.
El rol de la madre y el mensaje escalofriante
La complejidad para imaginarse a un padre tomándole fotos a su hija, desde muy pequeña, y que se las envíe a otra persona (aún no identificada) supone un ejercicio repugnante. Pero la investigación descubrió algo más pervertido: algunas de las fotos las habría tomado la madre de la niña y se las enviaba a su pareja con un mensaje: “Acá te esperamos desnuditas”.
Con estas pruebas obtenidas de dispositivos móviles, la Fiscalía descubrió la complicidad de los progenitores en hacer posar a la nena, fotografiarla y luego compartir ese material. Por el momento, según una fuente judicial consultada por el POST, no hay pruebas que la hija de la pareja haya sufrido un abuso sexual físico aunque no está descartado. La fuente detalló que la chica se ha resistido a ser entrevistada en Cámara Gesell, por lo cual ha sido imposible establecer si fue víctima de vejámenes más dramáticos.
Más víctimas y el juicio
Estas perversiones tienen otro alcance. Los peritos descubrieron en los dispositivos imágenes similares de otro niño del entorno familiar de la pareja. Con todas estas pruebas, la Fiscalía elevó la causa a juicio y notificó al docente, que mantiene un excarcelamiento. Además, de la acusación por producción y distribución de material de abuso sexual infantil, se le sumó otra imputación: incumplimiento de los deberes de funcionario público por su actividad docente.