Hallazgo arqueológico en Choya: dos vasijas prehispánicas emergen durante obras viales
¿Qué secretos guardaba la tierra de Choya? Dos vasijas prehispánicas con más de 600 años de historia fueron halladas durante obras viales en Andalgalá. Conocé los detalles de este sorprendente descubrimiento.
Un hallazgo que parecía enterrado para siempre salió a la luz en la banda este del distrito Choya, Andalgalá. Dos vasijas de entre 600 y 1.000 años de antigüedad fueron descubiertas durante trabajos de reparación de un camino, y ahora prometen reescribir la historia local.
El descubrimiento ocurrió el viernes pasado, cuando las máquinas viales removían tierra en la zona. El impacto de la maquinaria no solo dejó al descubierto las piezas, sino que también las fracturó. Fue entonces cuando un vecino, Ángel Flores, dio la alerta para que se pudiera realizar un rescate arqueológico adecuado.
¿Qué se encontró?
Una de las vasijas, de estilo Belén, es la más llamativa: presenta una decoración en rojo y negro con motivos de víboras en espiral y guardas ajedrezadas. La segunda pieza, de mayor tamaño, tiene una factura más sencilla, pero no por eso menos valiosa para los especialistas.
Ambas piezas fueron trasladadas al Museo Arqueológico Provincial Samuel Alejandro Lafone Quevedo, donde serán restauradas y estudiadas en detalle.
Un trabajo en equipo
El operativo de recuperación no fue tarea de uno solo. Personal del museo intervino en el lugar para recolectar la mayor cantidad posible de material arqueológico alterado, pero no estuvieron solos: vecinos de la localidad y miembros del grupo Amigos del Museo también colaboraron en las tareas.
Este tipo de hallazgos no solo emociona a la comunidad, sino que aporta datos concretos sobre las poblaciones que habitaron la región antes de la llegada de los españoles. Ahora, los especialistas analizarán el material para determinar con mayor precisión sus características, antigüedad y contexto cultural.
El descubrimiento en Choya es un recordatorio de que la historia está más cerca de lo que pensamos, a veces, a solo unos centímetros bajo nuestros pies.