Hallazgo de 1.500 años en Catamarca: el premio que recibieron investigadores de la UNCA
Una vasija de 1.500 años con semillas negras de quinoa en su interior le dio a investigadores de la UNCA el premio al Mejor Póster en un congreso nacional. ¿Qué secretos guarda?
Un equipo de la Escuela de Arqueología de la UNCA se llevó el premio al Mejor Póster en el XXII Congreso Nacional de Arqueología Argentina por un descubrimiento excepcional: una vasija de 1.500 años con semillas de quinoa en su interior.
La distinción llegó por un trabajo que documenta el hallazgo en el sitio arqueológico Peñas Chicas, en la quebrada del río Las Pitas, Antofagasta de la Sierra. La pieza, prácticamente intacta, estaba sellada con una tapa de cestería y arcilla, y contenía una gran cantidad de granos.
¿Quiénes son los investigadores detrás del premio?
El trabajo fue liderado por la Dra. Leticia Gasparotti, docente e investigadora del IRES, junto a la Ing. Gisela Cardozo y el Dr. Salomón Hocsman, con la colaboración del CONICET NOA Sur y la Universidad Nacional de Tucumán.
En el congreso, organizado por la Sociedad Argentina de Antropología y el Instituto de las Culturas, compitieron alrededor de 230 pósteres de todo el país. Gasparotti expresó: “Fue un mimo recibir este premio. Hicimos el trabajo con mucho cariño y entusiasmo, por eso fue una sorpresa y una alegría muy grande”.
¿Qué hace único a este hallazgo?
La vasija estaba en un estado de conservación poco frecuente. Según Gasparotti, “no sucede muchas veces tener la suerte de encontrar contextos tan completos”. Pero lo más llamativo es que las semillas de quinoa son de color negro, algo inusual frente a las variedades blancas actuales.
Esta característica podría revelar cómo las poblaciones de la Puna manejaban plantas domesticadas y silvestres hace 1.500 años. La investigadora señaló: “Creemos que hubo una intención muy clara en la forma en que fueron depositadas estas semillas”.
¿Qué sigue para el equipo?
La preservación fue clave. Gasparotti participó en la reconstrucción de la vasija y destacó la emoción de ese proceso. Ahora, el equipo planea publicar un artículo científico con todos los detalles que no cabían en el póster premiado.
Este reconocimiento no solo celebra un hallazgo, sino que abre nuevas preguntas sobre la vida en la Puna hace más de un milenio.