Hallazgo en el baño de un colegio privado desata un operativo policial por amenazas
Una simple hoja de papel con una palabra y un objeto metálico bastaron para movilizar a la policía a un colegio. ¿Qué llevó a los investigadores hasta las casas de dos familiares y qué encontraron allí?
Una nota y un proyectil encontrados en un baño escolar activaron un amplio despliegue policial este lunes por la tarde. La investigación se centra en dos alumnos del establecimiento y derivó en el secuestro de dos armas de fuego.
El hecho ocurrió cerca de las 15:45, cuando efectivos de la Comisaría Comunitaria N° 3 recibieron un llamado alertando sobre una situación amenazante en el Colegio Santo Tomás de Aquino.
Al arribar al lugar, los uniformados se entrevistaron con el rector del nivel secundario. Este les informó que alrededor de las 15:10 un preceptor había encontrado en el baño de varones una hoja cuadriculada con la inscripción “Viernes”, junto a un proyectil calibre 38 de color plateado.
¿Qué antecedente había encendido las alarmas?
Las autoridades educativas revelaron que días atrás un estudiante de 15 años, que cursa cuarto año, había subido a su estado de WhatsApp una imagen en la que aparecía posando con un arma de fuego. Esta situación había generado gran preocupación entre directivos y docentes.
Tras tomar conocimiento del caso, la fiscal de turno, Dra. Victoria Ledesma, ordenó la intervención de Criminalística. Se dispuso el levantamiento de pruebas, secuestro de elementos y toma fotográfica, además de otras medidas investigativas.
¿De dónde procedían las armas?
Horas más tarde, la madre del adolescente de 15 años se presentó en el colegio. Manifestó que el arma exhibida en la red social pertenecería al abuelo del menor.
Con esa información, personal policial se trasladó hasta una vivienda. Allí, un hombre de 74 años hizo entrega voluntaria de un revólver calibre 22 corto, que quedó secuestrado.
Posteriormente, surgió otro episodio relacionado con un estudiante de 16 años, también del mismo establecimiento. Luego de una reunión con directivos, familiares indicaron que existía otra arma en poder de allegados.
Por ese motivo, los efectivos realizaron un nuevo procedimiento en una casa del barrio Smata. En ese lugar, una mujer de 60 años, abuela del alumno, entregó voluntariamente otro revólver calibre 22 corto, sin numeración visible.
Las dos armas fueron puestas a disposición de la Justicia. La Fiscalía continúa con la investigación para establecer responsabilidades y determinar el alcance real de las amenazas registradas en el Colegio Santo Tomás de Aquino.