Hallazgo en los bañados: la avioneta que desconcierta a la Justicia y el helicóptero que habría rescatado a los pilotos
La avioneta hallada en los bañados tenía dos matrículas y un helicóptero habría rescatado a los pilotos. ¿Qué escondía ese vuelo clandestino?
En una zona de humedales del sudeste de Santiago del Estero, una avioneta fue hallada prácticamente enterrada, con bidones de combustible y dos matrículas distintas. La Justicia Federal investiga si un helicóptero retiró a los dos ocupantes tras un aterrizaje de emergencia.
El descubrimiento ocurrió cerca del límite entre los departamentos Aguirre y Rivadavia, a unos 30 kilómetros de la ciudad de Selva, en un punto intermedio con la localidad de Argentina. Fue un poblador que viajaba a caballo quien dio el alerta: intentó acercarse, pero el agua le llegaba al pecho y solo pudo sacar una foto.
Un aterrizaje forzoso en el barro
Las primeras hipótesis apuntan a un problema mecánico que obligó al piloto a un descenso de emergencia. Desde el aire, el terreno parecía firme, pero era un bañado. La aeronave golpeó contra el agua y el barro hasta quedar con la nariz clavada en el suelo.
El difícil acceso hizo que Gendarmería tuviera que pedir apoyo a Aviación Civil de la Provincia para llegar al lugar. Cuando los efectivos finalmente arribaron, no había rastros del piloto ni de un acompañante.
Bidones de combustible y ninguna droga
El interior de la avioneta guardaba varios bidones con combustible, restos de comida y un plástico de gran tamaño. No se hallaron estupefacientes en la inspección inicial, pese a que el narcotráfico era una de las hipótesis que manejaban los investigadores.
La presencia del combustible extra es uno de los misterios que intenta resolver la Justicia: ¿por qué llevaba tanto si sufrió una falla mecánica? ¿Hacia dónde iba? ¿Había hecho una escala previa? ¿Descargó algo antes de caer?
Doble identidad: matrícula argentina y boliviana
Otro dato que llamó la atención fue la identificación de la aeronave. En el exterior lucía una calcomanía con la matrícula argentina LV-JIR, pero dentro del habitáculo apareció otra correspondiente a una matrícula boliviana: CP-3889.
Los peritos deberán determinar cuál era la verdadera identidad y si la documentación era auténtica. La investigación ahora busca reconstruir el recorrido previo, identificar al propietario y saber quiénes estaban a bordo.
El helicóptero fantasma
La ausencia de los ocupantes es el punto más desconcertante. Cuando Gendarmería llegó, no había heridos ni personas en las inmediaciones. En ese contexto, surgió la versión de que un helicóptero habría aterrizado en el lugar para rescatar a los dos tripulantes.
Si se confirma, el caso cambiaría por completo: implicaría que los pilotos no quedaron abandonados, sino que tenían una logística preparada para su evacuación. Pero entonces, ¿quién envió el helicóptero? ¿Cómo sabía la ubicación exacta? La Justicia Federal no confirmó oficialmente esta versión y mantiene todas las hipótesis abiertas.
Una zona estratégica
El lugar del hallazgo no es casualidad. Se trata de un sector de difícil acceso, cercano al límite provincial y al norte de Santa Fe, con bañados y caminos intransitables que dificultan la detección de movimientos clandestinos.
Los investigadores ya empezaron a interrogar a los pobladores para saber si vieron vehículos, personas extrañas o aeronaves en las últimas horas.
Más preguntas que respuestas
El juez federal Guillermo Molinari ordenó que Gendarmería custodie la avioneta mientras se define cómo extraerla del humedal. La tarea será compleja y podría requerir maquinaria especial. Una vez retirada, se harán peritajes exhaustivos, incluido el análisis con un can detector de estupefacientes.
La falta de droga en el lugar no descarta ni confirma una maniobra de narcotráfico. Los bidones de combustible, las matrículas contradictorias, la desaparición de los ocupantes y el supuesto rescate en helicóptero forman un rompecabezas que la Justicia deberá armar con pruebas concretas.
Por ahora, el caso sigue envuelto en interrogantes: ¿de dónde salió la avioneta?, ¿cuál era su destino?, ¿quiénes eran los tripulantes?, ¿por qué llevaban tanto combustible?, ¿y cómo desaparecieron sin dejar rastro? Las respuestas recién llegarán cuando los peritajes y las tareas de campo permitan reconstruir lo que realmente pasó en los bañados del sudeste santiagueño.