Hallazgo macabro en Córdoba: entre plantas de marihuana encontraron una colección de cráneos humanos
Un operativo por cultivo de marihuana en barrios altos de Córdoba tomó un giro inesperado cuando la policía encontró algo más que plantas. ¿Para qué quería un cultivador una decena de cráneos humanos? Los detalles del hallazgo que sorprendió a todos.
Un operativo antidrogas en barrios exclusivos de la capital cordobesa derivó en un descubrimiento que congeló la sangre de los efectivos. Entre cultivos clandestinos de cannabis, la Policía Federal halló diez cráneos y otros huesos humanos, uno de ellos con un inquietante ritual de cera y un crucifijo.
La investigación, a cargo del Juzgado Federal N°1 de Córdoba, se inició en julio de 2025 y apuntaba a una red de cultivadores y posible distribución de marihuana vinculada a un grow shop. Este lunes, la División Antidrogas de la Policía Federal Argentina, dependiente de la Superintendencia de Investigación contra el Narcotráfico, ejecutó allanamientos en cuatro puntos estratégicos de la ciudad.
¿Qué incautaron en los allanamientos?
Los procedimientos se llevaron a cabo en el local comercial dedicado a la venta de insumos para cultivo y en tres domicilios particulares ubicados en zonas como Los Paraísos y Alta Córdoba. El balance del operativo fue cuantioso: se secuestraron 37 plantas de marihuana en floración, 410 semillas envasadas al vacío, cogollos sueltos y vaporizadores de alta gama.
Estos vaporizadores, marca Dozo Live Rosin, contienen THC-A, una forma sintética más potente que el THC natural, y tienen un valor en el mercado semi-clandestino que se disparó exponencialmente. Mientras que en noviembre del año pasado no superaban los $90.000, ahora su precio ronda los $150.000. Además, los federales incautaron casi medio millón de pesos en efectivo.
El descubrimiento que cambió todo
El giro siniestro ocurrió en una de las viviendas allanadas, perteneciente a un hombre de 35 años que, según los registros de ARCA, se dedica al comercio online. Entre la mayor concentración de plantas, los agentes se toparon con una colección de huesos humanos que incluía diez cráneos.
Inicialmente, los investigadores descartaron un origen criminal para los restos óseos. La evaluación preliminar indica que se trata de huesos laqueados, típicos de material de estudio de medicina, y al menos dos de los cráneos presentan sus calotas serradas, un procedimiento común en piezas anatómicas.

El cráneo con cera derretida hallado en la casa del cultivador.
El cráneo que no encaja en la explicación
Sin embargo, un hallazgo en particular rompió con la lógica de una simple colección académica. Los federales encontraron uno de los cráneos, que por su tamaño parece infantil, cubierto completamente con cera de vela derretida, blanca y negra, y con un crucifijo de metal adherido entre las cuencas oculares.
Este macabro detalle abrió una nueva línea de investigación. La principal sospecha de las fuerzas federales es que estos restos óseos, lejos de ser solo para estudio, podrían estar siendo destinados a un mercado paralelo. Se investiga si el acusado los revendía a través de redes sociales para ser utilizados en rituales o prácticas esotéricas.
El caso, que comenzó como una pesquisa por narcotráfico, ahora suma una compleja arista que mantiene en vilo a los investigadores, quienes deberán determinar el destino final que tenía esta inquietante colección.