Harrison Ford compró un enorme rancho en Wyoming y escondió algo entre los árboles
¿Qué hizo Harrison Ford con casi la mitad de su rancho en Wyoming para que nadie pueda construir allí? La decisión que tomó hace años y que sigue vigente aunque el campo cambie de dueño.
El actor es dueño de un terreno de 324 hectáreas desde 1983 y decidió blindar casi la mitad para que nunca se construya nada allí. La medida protege a los animales que viven en la zona y a un arroyo que él mismo se encargó de restaurar.
Harrison Ford no solo es una de las figuras más conocidas de Hollywood. También tiene un costado ambientalista que lo llevó a tomar una decisión drástica con una propiedad que compró hace más de cuatro décadas en Wyoming, Estados Unidos.
Todo arrancó en 1983, cuando el actor adquirió un rancho de 324 hectáreas junto a Melissa Mathison, su esposa en ese momento. El lugar está rodeado de montañas, bosques y cursos de agua, lo que lo convierte en un refugio natural para varias especies autóctonas.
Qué hizo con la mitad del campo
Con el correr de los años, Ford decidió impedir que una parte del terreno pudiera urbanizarse. Para eso puso 157 hectáreas bajo protección permanente, con el objetivo de que sigan funcionando como hábitat para los animales de la zona.
La medida restringe el desarrollo de esa superficie a futuro. Es decir, casi la mitad del rancho quedó preservada frente al avance de nuevas construcciones. Además, la protección se mantiene incluso si la propiedad cambia de dueño más adelante.
Qué animales viven en el rancho
Uno de los principales beneficios de la decisión es que permitió resguardar una gran cantidad de fauna. En el terreno habitan manadas de alces, águilas calvas que anidan en la zona, garzas azules y grullas canadienses. También hay un arroyo que sirve como hábitat de truchas.
Ford no se quedó solo con la protección legal. En una entrevista con el diario Los Angeles Times contó que modificó varios sectores de ese curso de agua y colocó árboles en los márgenes para que recuperara una apariencia natural con el paso del tiempo.
Así, el actor no solo usó el enorme terreno como residencia, sino que se aseguró de que 157 hectáreas permanezcan sin urbanizar y sigan siendo refugio para distintas especies silvestres de esa zona de Estados Unidos.