Harvard reveló lo que pocos saben: el estrés y otros hábitos que aceleran la caída del cabello
Un estudio de Harvard revela que el estrés, la alimentación y otros hábitos influyen en la caída del cabello, más allá de la genética. Recomiendan masajes, hidratación y reducir el cortisol.
Un estudio de la Universidad de Harvard descubrió que la caída del pelo no depende solo de la genética. El estrés, la alimentación y otros factores cotidianos juegan un rol clave en la salud capilar.
La investigación, publicada en la Harvard Gazette, reveló que los folículos pilosos no desaparecen, sino que quedan inactivos. Esto abre la puerta a hábitos que podrían reactivarlos.
Los especialistas recomiendan consumir proteínas y colágeno (huevos, pescado, carnes magras, frutos secos y verduras de hoja verde) para fortalecer el cabello.
Masajes en el cuero cabelludo: un hábito simple con resultados
Masajear suavemente el cuero cabelludo entre 5 y 10 minutos al día mejora la circulación sanguínea y la oxigenación de los folículos. Un estudio de 2016 ya observó mejoras en la densidad capilar tras semanas de práctica constante.
Aceites capilares: cuáles usar y cómo
El uso moderado de aceites nutritivos como complemento de los masajes también es recomendado. Los más mencionados son: aceite de romero, de menta, de semillas de calabaza y de coco. Se aplican antes del lavado para hidratar el cuero cabelludo.
Hidratación: el agua que necesita tu pelo
El cuero cabelludo necesita agua. La deshidratación reduce el flujo sanguíneo y el oxígeno que llega a los folículos. La OMS y la EFSA recomiendan entre 2 y 3 litros de agua por día.
Dormir bien y reducir el estrés: la clave hormonal
Harvard detectó que el cortisol elevado bloquea la proteína Gas6, esencial para activar las células madre del folículo piloso. Recomiendan dormir 7-8 horas, hacer actividad física, mantener rutinas estables y evitar el agotamiento.
Ejercicio y terapia de luz roja
El ejercicio mejora la circulación y el transporte de nutrientes al cuero cabelludo. La terapia de luz roja de baja intensidad, que estimula folículos inactivos con láseres suaves, también mostró mejoras en densidad y crecimiento capilar en algunos estudios.
Los dermatólogos advierten que la caída del pelo puede tener múltiples causas –genéticas, estrés, alimentación, hormonas, falta de descanso o problemas de salud– y que no existe una solución única. Ante una caída persistente, recomiendan consultar a un especialista antes de probar tratamientos caseros.