¿Hasta cuándo? El apagón que tiene en vilo a La Plata y el nuevo corte que golpea al Centro
El apagón en La Plata ya lleva más de dos días y las pérdidas se multiplican. ¿Qué pasó en el Centro? Los detalles que pocos conocen.
La falla en la subestación de Tolosa sigue sin solución y las pérdidas económicas se profundizan en los barrios del norte platense, mientras un nuevo corte sacude al Microcentro y complica hasta el cobro con tarjeta.
Más de dos días sin electricidad en distintas zonas de La Plata dejaron a comerciantes y vecinos al borde del colapso. La falla en la subestación de Tolosa, que se originó el lunes, continúa generando estragos: los comercios pierden mercadería, las familias tiran alimentos y medicamentos, y ahora el Centro también sufre interrupciones.
La desesperación de los carniceros
En una carnicería sobre avenida 520 entre 2 y 3, Tolosa, Juan relató la crítica situación: “No tenemos luz desde el lunes a la madrugada. Perdimos algunas carnes y tuvimos que devolver. Todavía no hemos calculado de cuánto es la pérdida”. En otro local del mismo rubro, la pérdida fue total: la cámara frigorífica perdió el frío y todo el stock quedó inutilizable.
El drama se extiende a las verdulerías. “La mercadería no dura sin frío y la gente compra lo justo porque no tiene dónde guardar. Entre lo que se echa a perder y lo que dejamos de vender, las pérdidas son diarias y se hace insostenible”, explicó el responsable de una verdulería del barrio, visiblemente preocupado por la caída de las ventas.
Solidaridad en medio de la crisis
En un bar de 7 entre 523 y 523 bis, la creatividad y la solidaridad se impusieron. Ante la falta de energía, alquilaron un grupo electrógeno para poder seguir operando y, además, ofrecieron sus cámaras de refrigeración a los vecinos. En cuestión de minutos, los cajones con alimentos identificados llenaron el espacio, demostrando que en la adversidad también hay gestos que reconfortan.
Pero no todos corren con la misma suerte. En las casas, la bronca crece. “Pagamos 300 mil pesos, estamos al día”, reclamó una frentista, haciendo referencia a la abultada boleta de Edelap, mientras lamentaba la pérdida de la mercadería congelada que había comprado para todo el mes.
La situación es tan desesperante que algunos vecinos decidieron tomar medidas extremas. Daniel, un vecino de Ringuelet, cortó las vías del tren junto a otro frentista para visibilizar su enojo por el prolongado apagón. Familias enteras tuvieron que descartar alimentos y medicamentos vitales como la insulina, un golpe durísimo para quienes padecen enfermedades crónicas.
El Centro, paralizado
Mientras tanto, un nuevo corte de energía sacudió el corazón comercial de La Plata. Los locales de 8, 9 y los tramos de 46 y 48 entre 8 y 9 quedaron sin suministro, dejando fuera de servicio los sistemas informáticos y los posnet. La imposibilidad de cobrar con tarjetas o billeteras virtuales obligó a muchos comercios a atender solo con la luz natural que entraba desde la calle, y otros directamente redujeron su actividad. Las galerías fueron las más perjudicadas, con sus locales a oscuras y sin poder operar con normalidad.
La falta de respuestas concretas mantiene en vilo a toda la ciudad, que espera una solución urgente para un problema que ya se volvió insostenible.