¿Hasta cuándo sigue el frío extremo en Río Gallegos?
¿El frío extremo no afloja en Río Gallegos? Con sensación térmica bajo cero, viento y alta probabilidad de nevadas, te contamos todos los detalles del pronóstico para este miércoles.
El invierno patagónico no da tregua en Río Gallegos y este miércoles los termómetros volvieron a marcar temperaturas bajo cero, con una sensación térmica que complica la vida al aire libre. La ciudad amaneció con 1.82 °C reales, pero la sensación térmica cayó a -3.54 °C, un dato que obliga a los vecinos a extremar los cuidados.
¿Qué se espera para el resto del día?
El cielo estará mayormente cubierto, con un 66% de nubosidad, y recién hacia el mediodía se espera un leve ascenso de la temperatura, que podría llegar a los 6.59 °C. Sin embargo, la sensación térmica seguirá siendo considerablemente más baja, por lo que el abrigo no se puede dejar en casa.
El viento del oeste, que sopla a 11.15 km/h con ráfagas de hasta 17.05 km/h, es otro factor que intensifica la percepción de frío. Este fenómeno es típico de la región, donde los vientos patagónicos arrastran aire helado desde la cordillera.
¿Habrá nevadas?
La probabilidad de precipitaciones no es baja: hay un 54% de chances de que se produzca una nevada ligera durante la tarde. Esta condición, sumada a la humedad ambiente, podría generar inconvenientes menores en la circulación y en las actividades al aire libre.
Las nevadas, aunque no sean intensas, son un clásico del invierno riogalleguense y afectan el ritmo cotidiano de la ciudad. Por eso, se recomienda a los conductores extremar la precaución y a los peatones usar calzado adecuado para evitar resbalones.
El pronóstico para los próximos días
El frío no dará tregua al menos hasta el fin de semana. Las temperaturas máximas rondarán los 6.5 °C, pero la sensación térmica podría descender hasta los -5.5 °C en las horas más frías. El cielo permanecerá mayormente nublado y no se descartan nuevas precipitaciones.
Los especialistas recomiendan a residentes y visitantes mantenerse informados sobre la evolución del clima y vestirse con varias capas de ropa, gorro, guantes y bufanda para afrontar las bajas temperaturas. El invierno patagónico es implacable, y Río Gallegos lo sabe mejor que nadie.