El ministro de Economía de Formosa marcó la caída de la recaudación y del consumo en las provincias, y apuntó contra un modelo que, dijo, deja «unos pocos ganadores». Qué sectores quedan afuera.
El ministro de Economía, Hacienda y Finanzas de Formosa, Jorge Ibáñez, puso el foco en el deterioro de la actividad productiva y en el impacto que el rumbo económico nacional tiene sobre las provincias. La recaudación tributaria medida en términos reales cayó casi un punto entre enero y octubre, según el análisis que el funcionario compartió sobre la situación del país.
El dato no es menor para las arcas provinciales. Ibáñez explicó que el IVA funciona como un termómetro del consumo y que su comportamiento viene en baja mes tras mes, lo que refleja que la economía no logra reactivarse.
El IVA, en caída sostenida
“En cuanto a la recaudación fiscal, si tomamos desde enero a octubre, todas las provincias argentinas estamos casi un punto abajo en términos reales”, precisó el ministro.
Y fue más allá al describir la tendencia: “El IVA, que es el termómetro del consumo, mes a mes se va cayendo. No se reactiva la economía de la Argentina”.
Las perspectivas tampoco son alentadoras para el tramo final del año. De acuerdo con lo que señaló Ibáñez, las proyecciones de la Comisión Federal de Impuestos para noviembre anticipan un escenario incluso más desfavorable que el de octubre.
Un modelo con «pocos ganadores»
Al buscar las causas de este panorama, el titular de la cartera económica cuestionó el impacto del plan nacional sobre la actividad productiva. Sostuvo que para mover el consumo hace falta apuntalar la industria, el comercio y la creación de empleo de calidad, con salarios que estén a la altura de lo que necesitan los trabajadores.
“Eso no se está dando con este plan económico” del presidente Javier Milei, advirtió.
En esa línea, describió un modelo de país en el que “hay unos pocos ganadores”, entre ellos “las grandes corporaciones y las empresas vinculadas al petróleo, el gas y la minería”.
Del otro lado de la balanza, alertó que la industria, las pymes, el comercio y la construcción atraviesan un escenario complejo. Para Ibáñez, esos sectores son motores centrales de la economía y de la generación de puestos de trabajo, por lo que su situación repercute directamente en el empleo.
Las cuentas provinciales, en «delicado equilibrio»
Más allá del diagnóstico nacional, el ministro se refirió a la situación financiera de Formosa y anticipó que la provincia cerrará el año sin déficit fiscal.
“Vamos a cerrar el año con un delicado equilibrio de nuestras cuentas y no tenemos déficit. Eso significa que no gastamos más de lo que ingresa”, consignó.
También remarcó que la provincia no cuenta con bonos ni deudas en moneda extranjera, lo que le otorga “una cierta tranquilidad también en este momento”.
Sin embargo, reconoció que los recursos disponibles no alcanzan para cubrir todas las demandas: “Necesitaríamos más recursos porque las necesidades son muy grandes”, así como también “la infraestructura de las obras que necesita nuestra provincia”.