Hebrón, Connecticut: Una mujer hondureña golpeada hasta la muerte y el desenlace que conmocionó a la policía
Una llamada por disturbios en la madrugada llevó a la policía a una vivienda en Hebrón. Lo que encontraron dentro fueron dos cuerpos y el comienzo de una investigación por un doble crimen que dejó a una familia destrozada entre dos países. ¿Qué sucedió realmente esa noche?
Una mujer hondureña que emigró a Estados Unidos buscando un futuro mejor fue hallada muerta junto a su pareja en un escenario que las autoridades califican como un homicidio seguido de suicidio. El violento episodio ocurrió en la madrugada del viernes 13 de marzo en la localidad de Hebrón, Connecticut, y dejó al descubierto una tragedia familiar que ahora trasciende fronteras.
Los agentes de la Policía Estatal de Connecticut se presentaron en el domicilio tras recibir una llamada por disturbios cerca de las 3 de la mañana. Al ingresar a la fuerza, se encontraron con los dos cuerpos sin vida.
La víctima fue identificada como Diana Elizabeth Enamorado Perdomo, de 44 años. Había llegado a Estados Unidos aproximadamente tres años atrás con el sueño de brindar mejores oportunidades a sus tres hijas, quienes permanecen en Honduras.
Junto a ella fue hallado Gregorio Calihua-Mantiel, su pareja. La investigación forense determinó rápidamente la dinámica del doble hecho, pero los detalles son escalofriantes.
¿Qué reveló la investigación?
El reporte del médico forense estableció que Diana Enamorado Perdomo murió a causa de un traumatismo contundente en la cabeza. Medios hondureños como HCH TV y Tu Nota, citando fuentes cercanas al caso, informaron que la mujer fue golpeada hasta la muerte con un bate de béisbol.
Respecto a Calihua-Mantiel, la autopsia concluyó que se quitó la vida ahorcándose. Con estos elementos, la policía maneja la hipótesis de un homicidio seguido de suicidio.
El caso sacudió a la tranquila localidad de Hebrón y expuso una historia de violencia doméstica que terminó de la manera más trágica posible.
El dolor que cruza el continente
La noticia devastó a la familia de Diana, especialmente a sus tres hijas en Honduras. Desde allí, hicieron un desesperado llamado a las autoridades para lograr la repatriación del cuerpo de su madre.
“Queremos poder traerla de regreso a su país de origen para velarla y darle sepultura cristiana”, expresó una de las jóvenes en una entrevista con HCH TV, reflejando la impotencia y el dolor de estar separadas por miles de kilómetros en el momento más difícil.
Para afrontar los costos del traslado y los funerales, la familia inició una campaña de recaudación de fondos en línea. En la descripción, la sobrina de la víctima, identificada como Rubi, pintó el retrato de una mujer excepcional.
La describió como “una madre increíble, una abuela amorosa y una mujer que me enseñó el valor del trabajo duro, la bondad y lo que significa ser una buena persona”. Estas palabras contrastan brutalmente con la forma en que su vida fue arrebatada.
El caso permanece bajo investigación de la Policía Estatal de Connecticut, que sigue recabando testimonios y pruebas para reconstruir los momentos previos a la tragedia. Mientras tanto, una familia en Honduras espera poder dar el último adiós a la mujer que cruzó un continente por amor a ellas.