Helada en Cafayate: productores perdieron hasta el 70% de sus viñedos y ahora toman una decisión extrema
¿Qué están dispuestos a vender los productores de Cafayate para pagar las deudas que dejó la helada?
Una helada tardía que se registró la semana pasada en Cafayate habría provocado pérdidas de hasta el 70% de la producción en algunas fincas, según las primeras estimaciones que hicieron los propios productores de la zona.
El fenómeno se sintió alrededor de las 7 del lunes, cuando la temperatura descendió hasta los 6°C bajo cero en distintos sectores del valle. Las fincas más golpeadas son las que ya habían iniciado su ciclo productivo. El alcance definitivo del daño, aclaran, dependerá de los relevamientos que se hagan en cada establecimiento.
Piden declarar la emergencia
Los productores solicitaron que se declare la emergencia para la actividad vitivinícola y reclamaron asistencia estatal urgente. El argumento es que el golpe climático llegó en el peor momento: el sector ya venía arrastrando deudas, dificultades para comercializar el vino, precios estancados y grandes cantidades de producción guardadas en las bodegas.
"Lo que nos ofrecía el Gobierno de la Provincia era inviable y tuvimos que recurrir al Banco Nación", expresó Miguel Lovaglio, pequeño productor vitivinícola de Cafayate, en declaraciones publicadas por Nuevo Diario.
Según explicó, la Provincia había ofrecido financiamiento a cuatro meses con una tasa cercana al 40%, mientras que el Banco Nación otorgaba créditos a un año con un interés aproximado del 30%.
Vino acumulado y propiedades en venta
La falta de ventas convirtió esos préstamos en una carga difícil de afrontar. Lovaglio aseguró que algunas bodegas conservan vino de las últimas tres cosechas y que varios productores evalúan vender propiedades para cumplir con sus deudas.
El aumento del costo del transporte también habría frenado el envío de vino a granel hacia Mendoza, uno de los canales que se usaban para colocar parte de la producción excedente.
El consumo de vino cayó con fuerza
Alejandro Martorell, propietario de la bodega Altupalka y presidente de Bodegas de Salta, sostuvo que el consumo anual de vino en la Argentina cayó desde los niveles históricos de entre 70 y 90 litros por persona hasta aproximadamente 16 litros.
De acuerdo con su análisis, la caída del consumo, la expansión de la superficie cultivada y el exceso de vino almacenado profundizaron la crisis. Durante 2026, además, la uva se habría pagado a valores similares a los de 2024 y 2025.
Martorell estimó que esa falta de actualización podría representar pérdidas de entre $2 millones y $2,5 millones por hectárea. La baja rentabilidad ya se refleja en viñedos con menos mantenimiento y fincas abandonadas.
Reclamo por los vinos elaborados fuera de Salta
Lovaglio también cuestionó la falta de aplicación de la ley provincial de origen del vino. Según sostuvo, entre el 60% y el 70% de las botellas comercializadas en Salta llevan la denominación "Vino de Argentina", aunque una parte importante no sería producida dentro de la provincia.
Los pequeños productores y las cooperativas reclaman mayores controles, acceso a las acciones promocionales de la Ruta del Vino y medidas que permitan sostener el empleo y la producción. Tras la helada, esperan una evaluación oficial de los daños y una respuesta concreta del Gobierno provincial.