Herradura se queda sin 60 viviendas mientras el agua avanza
Mientras el agua potable avanza en Herradura, un proyecto de viviendas que iba a cambiarle la vida a decenas de familias quedó frenado. El intendente apuntó contra Nación y reveló qué sector fue el más golpeado.
El intendente de Herradura, Ernesto Heizenreder, confirmó que la localidad del departamento Laishí, al sureste de Formosa, sigue adelante con obras clave para la provisión de agua potable, a pesar del freno que la obra pública nacional atraviesa en todo el país.
Los trabajos en marcha incluyen una nueva toma de agua, un módulo de potabilización y un acueducto que, según explicó el jefe comunal, permitirá duplicar la capacidad de provisión del sistema y acompañar el crecimiento de la localidad.
Heizenreder remarcó que la mejora llega en un momento clave para Herradura, donde la actividad turística se concentra en los meses de verano. “Se mejorará la calidad del servicio de agua, acompañando principalmente la actividad turística, la cual coincide con la temporada de verano”, sostuvo.
El intendente señaló que la infraestructura hídrica es indispensable para responder a la mayor demanda durante las altas temperaturas, cuando la localidad recibe visitantes atraídos por sus espacios naturales. La obra se suma a otras intervenciones que buscan mejorar los servicios para los habitantes.
El proyecto de viviendas que quedó en el camino
En contraste con el avance de las obras de agua, Heizenreder lamentó la suspensión de un proyecto habitacional que contemplaba la construcción de 20 viviendas y que estaba previsto ampliar con otras 40 unidades.
“Debía ampliarse con otras 40 unidades habitacionales”, explicó el intendente, y advirtió que la interrupción no solo golpea a las familias que esperaban una solución habitacional, sino también a los trabajadores y a los sectores vinculados con la construcción.
Según planteó, una obra de esas características moviliza mano de obra y demanda materiales y servicios locales. “Toda la localidad iba a ser beneficiada con estas obras”, afirmó, y mencionó entre los sectores afectados a los trabajadores de la construcción y a los ladrilleros que abastecen de materiales.
“Esta paralización afectó a las familias que esperaban una solución habitacional, a los trabajadores y a la economía local”, resumió Heizenreder.
Resistencia frente al ajuste nacional
El jefe comunal cuestionó las decisiones del Gobierno nacional en materia de obra pública y las vinculó con las dificultades que atraviesan las localidades del interior. Consideró que la situación representa uno de los principales desafíos para las administraciones municipales, sobre todo por el impacto en la generación de empleo.
“La paralización de obras es uno de los embates más duros desde la asunción de Javier Milei a la presidencia”, sostuvo Heizenreder, y recordó que el gobernador Gildo Insfrán había advertido durante la campaña presidencial de 2023 sobre las consecuencias que tendría para las provincias el cambio en las políticas nacionales de obra pública.
Frente a este escenario, el intendente sostuvo que los municipios deben sostener las obras que están en marcha y seguir trabajando junto al Gobierno provincial. “El gobernador pidió que seamos una resistencia”, afirmó, y agregó que los intendentes que acompañan al modelo formoseño continúan en esa línea.