Hillary Clinton lanzó una bomba en el Congreso: pidió que citen a Trump por el caso Epstein
¿Por qué Hillary Clinton acusó a los republicanos de querer encubrir a Trump durante su testimonio sobre Epstein? Los detalles de la explosiva declaración a puerta cerrada que tiene en vilo a Washington.
La exsecretaria de Estado Hillary Clinton testificó este jueves ante un comité de la Cámara de Representantes sobre el caso Jeffrey Epstein, pero su declaración se convirtió en un misil político. En una declaración previa, Clinton acusó al panel republicano de usar su testimonio para “desviar la atención” de Donald Trump, a quien directamente pidió que sea citado a declarar por sus vínculos con el fallecido financista acusado de tráfico sexual. La audiencia, realizada a puerta cerrada en Chappaqua, Nueva York, ocurrió un día antes de que su esposo, el expresidente Bill Clinton, rinda su propia versión.
¿Una maniobra de distracción?
En un discurso inicial que publicó en sus redes sociales, Hillary Clinton fue contundente. Negó rotundamente haber conocido personalmente a Jeffrey Epstein, fallecido en prisión en 2019, o haber tenido conocimiento de sus crímenes. “No recuerdo haberme encontrado nunca con el señor Epstein. Nunca volé en su avión ni visité su isla, sus casas ni sus oficinas. No tengo nada que añadir”, declaró textualmente.
La ex primera dama y ex candidata presidencial definió el caso Epstein como “una tragedia” y “un escándalo” que merece una investigación exhaustiva. Sin embargo, lanzó una grave acusación contra el comité legislativo controlado por los republicanos. Sostuvo que la citaron a sabiendas de que ella no tenía información relevante, con el único objetivo de “distraer la atención de las actividades del presidente Trump y encubrirlo”.
La sombra de Trump y los viajes de Bill Clinton
El interrogatorio puso el foco en las relaciones de las altas esferas del poder estadounidense con el controvertido magnate financiero. Mientras Hillary Clinton negó cualquier contacto, reconoció haber coincidido en eventos de la Fundación Clinton con Ghislaine Maxwell, socia de Epstein y condenada a 20 años de prisión.
Por su parte, Bill Clinton, quien declarará este viernes en el mismo lugar, ha reconocido haber realizado “varios viajes a principios de la década del 2000” en el avión privado de Epstein, aunque siempre argumentó que fueron por motivos filantrópicos y niega haber tenido conocimiento de las actividades delictivas del financista.
La comparecencia de los Clinton no fue voluntaria en un principio. La expareja presidencial aceptó testificar tras la amenaza del Congreso de acusarlos de desacato. Desde entonces, han insistido en que su testimonio debería hacerse público, afirmando que no tienen nada que esconder.
La audiencia en Chappaqua marca un nuevo capítulo en la larga investigación del Congreso sobre la red de Epstein, que ha enredado a figuras políticas, empresariales y de la realeza de todo el mundo. La petición directa de Hillary Clinton para que declara Donald Trump añade una capa explosiva de confrontación partidaria a un caso ya de por sí cargado de misterio y escándalo.