Hispano Americano tiene nuevo presidente y ya avisó qué quiere hacer con el fútbol
Tres años al frente de otro club, 3.000 socios y una idea que ya generó ruido: quiere jugar el Regional, pero con una condición que pocos esperaban. ¿Qué planea el nuevo presidente del Celeste?
Luciano Sorani asumió como presidente de Hispano Americano y arrancó su gestión con una idea que excede la cancha: formar personas antes que deportistas de alto rendimiento. El club, con más de 3.000 socios y presencia social en Río Gallegos, inicia una etapa que el nuevo dirigente definió con una mirada de largo plazo.
En diálogo con LU12 AM680, Sorani repasó los ejes de su comisión directiva: infraestructura, formación, fútbol y orden económico. Y dejó una frase que resume su filosofía: “Nosotros tenemos que formar personas, que después se pueden convertir o no en deportistas”.
El problema de los espacios
El crecimiento de la institución llegó a un punto en el que las instalaciones ya no alcanzan. “Hoy el Hispano creció tanto que no tiene espacio para desarrollar todas las categorías de todos los deportes que tiene”, explicó el presidente.
Por eso, ampliar y mejorar la infraestructura será una prioridad. La idea es que el club pueda seguir sumando deportistas y mejorando la calidad de sus actividades. Para eso, Sorani planteó un proyecto que trascienda a su propia gestión: “Nosotros tenemos un proyecto de 20 años. No quiere decir que nosotros vamos a estar 20 años, queremos dejar las bases para que aquellos que vengan tengan un futuro”.
Competir sin perder la formación
El nuevo presidente quiere un Hispano protagonista en todas sus disciplinas, pero sin que los resultados sean el único objetivo. Consideró que concentrar los esfuerzos solo en la formación de atletas de alto rendimiento puede dejar afuera a muchos jóvenes que encuentran en el deporte un espacio de pertenencia y aprendizaje.
Para Sorani, el deporte debe conservar su dimensión lúdica, sobre todo en las primeras etapas. Disfrutar, jugar, aprender una metodología de trabajo y comprender el valor del esfuerzo son aspectos que considera fundamentales.
También hizo hincapié en la responsabilidad social del club: “Si yo le puedo ayudar a uno, dos, tres o cuatro a cambiar su destino, su futuro, me parece que es importantísimo”, manifestó.
La apuesta por el fútbol
Entre los objetivos deportivos, el fútbol ocupa un lugar central. Sorani pretende recuperar protagonismo y fortalecer el sentido de pertenencia de los jugadores formados en el club. Su intención es competir en el Torneo Regional Federal Amateur, pero con una condición: no comprometer la economía de la institución.
“Yo quiero jugar al Regional, pero no quiero ir con jugadores que no son de Hispano. Quiero ir con los chicos de cuarta si hace falta”, afirmó.
La idea es construir un equipo competitivo a partir de las divisiones inferiores, para que los jóvenes puedan proyectarse hacia la primera división y vivir experiencias de mayor nivel. Participar de una competencia federal puede ser un incentivo para las categorías formativas y ayudar a recuperar el vínculo con la camiseta del “Celeste”.
“El Hispano dejó de ser un club de fútbol hace muchos años. Si preguntás en la calle, mucha gente lo identifica con el básquet, por la Liga Nacional y por un montón de historias. Pero el fútbol es un buen lugar para reiniciar parte de la historia, porque Hispano Americano originalmente es un club de fútbol”, reflexionó.
El dirigente aclaró que esto no implica descuidar las demás disciplinas, que hoy tienen participación y protagonismo en competencias regionales y nacionales.
Las cuentas y el equipo de trabajo
La situación financiera es una de las principales preocupaciones de la nueva conducción. Sorani reconoció que gran parte de los ingresos se destinan al pago de salarios y obligaciones laborales, lo que limita el avance en infraestructura. Aun así, aseguró que hay planes para modificar progresivamente ese escenario, teniendo en cuenta el contexto socioeconómico actual.
En cuanto a la conformación de su equipo, destacó la importancia de una comisión directiva con perfiles profesionales diversos y capacidades complementarias. Busca una gestión más dinámica, con responsabilidades distribuidas y mayor participación en las distintas áreas.
“Nosotros no le vamos a exigir cantidad de tiempo, le vamos a exigir calidad”, explicó. Y resumió su filosofía de gestión: hablar poco y trabajar más.
Sorani llega a la presidencia después de haber conducido durante tres años el Río Gallegos Tenis Club, experiencia que destacó como positiva: se amplió la participación comunitaria, se mejoraron instalaciones, se fortalecieron las escuelas de menores y se logró un ordenamiento económico.
El respaldo de Jorge Castro
Durante la entrevista también participó telefónicamente Jorge Castro, expresidente de Hispano Americano, quien recientemente recibió un reconocimiento por sus años de trabajo y compromiso con la institución.
Castro felicitó a Sorani y destacó la importancia de incorporar dirigentes jóvenes con nuevas perspectivas para conducir un club de semejante dimensión.
“Va a manejar un club que tiene 3.000 socios. Es el más grande de la Patagonia y también un club que da mucho trabajo”, señaló. Explicó que la institución cuenta con alrededor de 50 personas en relación de dependencia, además de profesores que se desempeñan por temporada.
El exdirigente advirtió sobre las dificultades económicas que atraviesan los clubes, especialmente en los meses de menor actividad, cuando deben afrontar salarios, aguinaldos y cargas sociales. A pesar de ese escenario, manifestó su confianza en la nueva conducción y aseguró que seguirá acompañando desde el lugar que le corresponda.
“El hispanista puede estar desconforme con alguien de la comisión, pero siempre el club está por delante. Hay que acompañar”, expresó.
Además, remarcó la importancia de que los gobiernos provincial y municipal reconozcan el papel social de las instituciones deportivas, al considerar que Hispano Americano funciona como un espacio de contención para miles de chicos y chicas.
La agenda que arranca
En el cierre de la entrevista, Sorani volvió a poner el acento en la responsabilidad que implica conducir una institución de estas características. Reconoció que el desafío exige conocer en profundidad cada sector del club, escuchar las necesidades de las distintas disciplinas y trabajar sobre los problemas históricos con nuevas herramientas.
La nueva comisión directiva ya comenzó a tomar contacto con las diferentes realidades de la institución: reuniones con el área financiera, coordinadores y referentes de las actividades deportivas marcan la agenda inicial.
La apuesta de Sorani es que Hispano Americano continúe creciendo, amplíe sus espacios, fortalezca sus disciplinas y mantenga su función como formador de deportistas y personas. El desafío no es menor: administrar una institución de enorme dimensión, sostener su estructura deportiva y económica y proyectar nuevas oportunidades para las próximas generaciones.