Historias de integración en Malargüe: el departamento que se convirtió en una segunda patria para cientos de inmigrantes
¿Sabías que Malargüe es un ejemplo de integración? Conocé las historias de quienes encontraron en este departamento mendocino una segunda patria.
Mientras el debate por la discriminación sacude al mundo tras el Mundial de Fútbol, en el sur mendocino la realidad parece escribir otro guion. Malargüe se destaca como un rincón donde la integración no es solo una palabra.
Desde su fundación, este departamento recibió a personas de diversos países que encontraron aquí trabajo, inclusión y un lugar para echar raíces. La mayoría proviene de Chile, aunque también hay vecinos nacidos en Bolivia, Paraguay, Perú, Uruguay, Brasil, Colombia y Venezuela. A ellos se suman los descendientes de aquellos europeos que llegaron escapando de las guerras del siglo XX.
¿Quiénes son los protagonistas de esta historia?
Ana Rosa Castaño Gañán, ingeniera forestal colombiana, vive en Argentina desde hace 18 años. Hoy trabaja en el Instituto de Estudios de la Tierra (ICES), tras ingresar por concurso a la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). En diálogo con Sitio Andino, contó que eligió Malargüe por su polo científico y porque allí conoció a su esposo, con quien formó una familia.
Consultada sobre la discriminación, fue tajante: siempre se sintió "incluida, aceptada y respetada". Solo recordó un episodio aislado vinculado a su cargo, que se resolvió cuando una vecina reconoció su error y no pasó de una anécdota.
El lazo que une a Malargüe con Chile
Susana Urbina, profesora de danzas oriunda de Rancagua, llegó hace 29 años para formar una familia. Nunca sufrió discriminación, salvo un hecho puntual que afectó a uno de sus hijos en la escuela. Pudo desarrollar su profesión creando la Academia de Danzas Chilenas "La Manta de Tres Colores", cuyos alumnos representaron a Malargüe en certámenes de Argentina y Chile con importantes reconocimientos.
Ambas mujeres coinciden en una definición que resume el sentir de muchos: Malargüe se convirtió en su lugar en el mundo y en una segunda patria. Una historia que invita a reflexionar sobre la convivencia y el respeto, en tiempos donde la tolerancia parece escasear.