Histórico: ganaderos argentinos cobran por primera vez bonos de carbono y el pago total asciende a US$ 1,2 millones

Por primera vez en Sudamérica, ganaderos cobran por capturar carbono. ¿Cuánto recibieron y cómo lo lograron? Los detalles de un pago que marca un hito.

· 4 min de lectura
Histórico: ganaderos argentinos cobran por primera vez bonos de carbono y el pago total asciende a US$ 1,2 millones
Histórico: ganaderos argentinos cobran por primera vez bonos de carbono y el pago total asciende a US$ 1,2 millones

En un hecho inédito para Sudamérica, un grupo de productores ganaderos ya empezó a recibir dinero por los bonos de carbono generados en sus campos. El desembolso total supera el millón de dólares y promete revolucionar la forma de producir.

La plataforma Ruuts, que desde hace más de 15 años impulsa la ganadería regenerativa en la región, concretó el primer pago a los productores que integran su programa SARA (South American Regenerative Agriculture). Se trata de US$ 1,2 millones repartidos entre los participantes, un monto que marca un antes y un después en el vínculo entre el agro y el mercado de carbono.

¿Cómo se gestó este pago histórico?

El desembolso llega pocos meses después de que SARA obtuviera la primera emisión de créditos de carbono verificados (VCUs) bajo la metodología VM0042 de Verra, el estándar internacional más exigente. Ese logro posicionó al programa como el más grande de Sudamérica en emitir este tipo de créditos y uno de los pioneros a nivel mundial.

El programa fue desarrollado por Ruuts junto a Ovis 21 y Anthesis Group, y su objetivo es retribuir económicamente a las familias productoras que implementan el manejo holístico del pastoreo en sus establecimientos.

“Los créditos de carbono son el catalizador de un cambio que venimos impulsando hace más de 17 años en la producción ganadera sudamericana. La ganadería regenerativa tiene tantos atributos que tarde o temprano se volverá la norma, pero creemos que este hito va a transformar un crecimiento orgánico en uno exponencial porque la humanidad así lo necesita y está dispuesto a pagarlo”, afirmó Pablo F. Borrelli, CEO de Ruuts.

Geert Eenhoorn, Director de Desarrollo de Proyectos de Carbono en Anthesis, destacó el trabajo del equipo: “Hace más de cuatro años, cuando conocí a Pablo F. Borrelli y al equipo, me impresionó la determinación y el sentido de propósito que tiene Ruuts. El impacto que están generando en productores y nodos cambia vidas. Lograr esto requiere una enorme dosis de coraje, integridad y perseverancia, y hoy ya lo están haciendo en cuatro programas de gran escala. Es impresionante”.

Productores que ya cobran

Uno de los beneficiarios es Gerardo Fioretti, productor de La Jota y Los Migueles en la Depresión del Salado. Aplica pastoreo planificado desde 2019 y ya está viendo los resultados en su bolsillo: “Estamos anotados con Ruuts para cobrar bonos de carbono y, de hecho, lo estamos haciendo. Este es el primer año donde ya hemos tenido resultados muy alentadores para nosotros, de alrededor de 3 toneladas por hectárea por año promedio de fijación de carbono, y estamos cobrando los primeros bonos que se vendieron en este trimestre. Estamos muy contentos con el resultado”.

El programa se basa en el Manejo Holístico, una herramienta de gestión que considera el negocio, el ambiente y la calidad de vida de las personas. Cada productor adapta el sistema a su realidad específica.

Ciencia, datos y sabiduría de campo

Detrás de cada pago hay un sistema de Medición, Reporte y Verificación (MRV) que combina monitoreo ecológico, modelización de carbono y conocimiento de campo. Los técnicos de los nodos de Ovis 21, formados en la Escuela de Regeneración, miden indicadores como biodiversidad, cobertura de suelo, infiltración de agua y carbono en el suelo.

Toda esa información se registra en la App de Monitoreo de Ruuts, que integra imágenes satelitales. Ese cruce entre tecnología y trabajo de campo permite convertir cada hectárea regenerada en un crédito verificable.

Un modelo que ya está escalando

De los 209.244 créditos verificados, una parte ya se vendió y el resto está disponible para nuevos compradores. El programa espera desembolsar US$ 30 millones por año para 2030. Cada pago confirma que la regeneración del suelo es viable y rentable en la práctica diaria.

En la primera etapa, el valor promedio para el productor fue de US$ 27 por hectárea. Además, los establecimientos bajo manejo regenerativo logran capturar un promedio de 2,5 toneladas de CO₂e por hectárea al año, con un aumento del 33% en la productividad ganadera y una reducción del 65% en el uso de fertilizantes químicos.

Los bonos de SARA son comprados principalmente por grandes corporaciones internacionales, como industrias pesadas, aerolíneas, empresas agroindustriales y plataformas globales de comercio de carbono. El precio de mercado ronda los US$ 18 por tonelada en plataformas locales como MEVA, y puede superar los US$ 35 en proyectos de alta calidad a nivel internacional.

Para que el productor acceda a estos dólares, SARA funciona con una alianza de actores: Ruuts coordina el programa y gestiona ante Verra; Ovis 21 aporta los técnicos de campo; y el productor firma un contrato de 5 años renovable, cediendo temporalmente los derechos de comercialización del carbono. A cambio, el programa absorbe los costos de auditoría internacional y garantiza que la mayoría de los ingresos netos vayan directo al ganadero.

El contacto en la región es Pedro Helling, director de Simbiosis, NODO de Ruuts para Río Negro y Neuquén. Tel: 298-4291868.

Más para leer

¿Sabés qué deudas figuran a tu nombre? El truco gratuito para consultarlas en el Banco Central
Economía
Cuánto cobra una empleada doméstica por 4 horas en septiembre 2026: todos los montos
Economía
Adiós a las trabas: el Gobierno simplifica la homologación de autos y libera el mercado de autopartes
Economía
Volver al Trabajo en septiembre: ¿llegará el pago de $78.000 o la ANSES lo descarta?
Economía
Monotributo septiembre: los métodos de pago que te devuelven una cuota
Economía
Créditos digitales: el drama de 6 millones de argentinos que no pueden pagar sus deudas
Economía