Hollywood con 11 años: las fiestas donde le ofrecían cocaína a Dafne Keen
Once, doce o trece años y fiestas de fin de rodaje en Hollywood: Dafne Keen contó qué le ofrecían en plena infancia y cómo reaccionaba para que no la presionaran. La salida que encontró la dice todo.
Dafne Keen tenía apenas 11 años cuando llegó a Hollywood de la mano de Logan, la película de 2017 en la que interpretó a Laura junto a Hugh Jackman. Lo que encontró detrás de las cámaras no fue lo que esperaba una nena de esa edad.
En diálogo con el podcast Inside of You, la actriz británica —que hoy tiene 21 años— contó que durante esos primeros años de carrera fue testigo de situaciones que la marcaron y que, lejos de tentarla, la llevaron a tomar una decisión firme: mantenerse lejos del alcohol y las drogas.
“Era muy chiquita”
Keen fue directa al recordar lo que ocurría en las fiestas que se organizaban al terminar los rodajes. “Creo que, como actriz infantil, fui testigo de muchas de esas cosas cuando era chica y no me interesaban en absoluto. Me ofrecían cocaína en las fiestas de fin de rodaje. Era muy chiquita, tenía 11, 12 o 13 años”, relató.
La actriz explicó que esas escenas la ayudaron a definir su postura durante toda la adolescencia. “Por suerte, decía que no”, remarcó. Y reveló el método que usaba para que no la presionaran: “Solía mentir. Decía: ‘No, estoy bien. No quiero tomar, ya consumí algo’”, contó entre risas.
Esa actitud no cambió con los años. “Puedo salir y quedarme hasta las seis de la mañana, pero sobria. Por el ambiente, porque me gusta la música, bailar y estar con gente”, aseguró sobre su presente.
El escudo de Hugh Jackman
En la misma entrevista, Keen se tomó un momento para recordar a quien fue su compañero de set en Logan. Tenía 11 años cuando compartió pantalla con Hugh Jackman, el Wolverine de la saga, y guarda un recuerdo imborrable de cómo la trató.
“Me dio mucho apoyo positivo y muy buenos consejos. Siempre fue encantador”, destacó. Pero además valoró un costado menos visible del actor: su rol como protector de las condiciones de trabajo de una nena en un set de Hollywood.
“Se aseguró de que nadie abusara de mis horarios, de que me divirtiera en el set y de que no estuviera al tanto de los problemas que podían ocurrir detrás de escena. Fue increíblemente protector”, concluyó.