Homenaje a Guillermo Pereyra: inauguraron una estatua en el Parque Industrial de Rincón de los Sauces
27 años después de la huelga que marcó a la cuenca neuquina, el gremio inauguró una estatua en honor a su histórico líder. Las palabras de la actual conducción y el recuerdo de aquel 9 de septiembre que cambió la industria.
Un grupo de trabajadores se concentró este miércoles en Rincón de los Sauces para rendir homenaje a Guillermo Pereyra, el histórico titular del Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa. En el predio del nuevo Parque Industrial, la organización gremial inauguró una estatua y descubrió una placa conmemorativa al cumplirse 27 años de la huelga del 9 de septiembre de 1999, una jornada bisagra para la actividad hidrocarburífera en la cuenca neuquina.
El actual secretario general del gremio, Marcelo Rucci, encabezó el acto junto al secretario adjunto, Ernesto Inal, y a Martín Pereyra, hijo del dirigente fallecido. También participaron delegados, operarios de yacimientos y un grupo de trabajadores jubilados que fueron protagonistas de aquella medida de fuerza a fines de los noventa.
El recuerdo de 1999: “Ese paro cambió la historia de la industria”
Durante su discurso, Rucci repasó las circunstancias que desencadenaron la protesta en 1999, cuando la localidad atravesaba un escenario de despidos masivos y flexibilización de las condiciones de trabajo en el campo.
“Fuimos, planteamos lo que nos estaba pasando: despidos, condiciones de trabajo que no eran las que queríamos, avasallamiento. Y nos escuchó. Ese 9 de septiembre fue un paro que cambió la historia, no solamente para nosotros como trabajadores, sino también para la industria”, rememoró el titular de Petroleros Privados.
El dirigente subrayó que aquella huelga se gestó en un contexto de debilidad estructural para la organización: “En ese momento costaba mucho más, porque no era un sindicato tan fuerte y tan grande como es ahora. Fue un honor haber transitado tantos años junto a un líder como Guillermo. Lo que nos enseñó, lo que nos hizo ver en una conversación o en una palabra de aliento, fue enorme”.
Legado gremial y advertencia de la actual conducción
A su turno, el secretario adjunto Ernesto Inal enfatizó la vigencia de la figura de Pereyra dentro de la estructura gremial: “Guillermo dio su vida por esta institución. Mueren aquellos que son olvidados y Guillermo Pereyra jamás será olvidado, porque si somos lo que somos es porque él marcó el primer paso”.
Por su parte, Martín Pereyra agradeció la concurrencia y recordó la entrega de su padre por la causa de los operarios de la cuenca: “Guillermo amaba esta organización y amaba defender a los trabajadores. Para él esto no era un trabajo, era su pasión”.
Hacia el final del acto, Rucci convocó al escenario a los petroleros jubilados que encabezaron la protesta de 1999 para recibir el reconocimiento de la multitud, y dejó un mensaje directo sobre el presente del sector en Vaca Muerta: “Ese fuego que tenemos los petroleros y que nos inculcó Guillermo lo tenemos que seguir teniendo; en la unidad de los trabajadores está el futuro. No tengan ninguna duda de que acá vamos a estar para discutir y pelear cada cosa que se presente. Y si es necesario, vamos a ir a la lucha como fue en el año 99”.