Homenaje en la Unión Vecinal de Rodeo: el empleado que se jubiló después de 35 años y la emotiva sorpresa
¿Cuántos años de servicio pueden caber en una vida? La Unión Vecinal de Rodeo homenajeó a sus históricos trabajadores y expresidentes, y dos de ellos recibieron un reconocimiento especial que emocionó a todos.
La Unión Vecinal de Rodeo, en Iglesia, reunió a la comunidad en un emotivo acto para reconocer a quienes dedicaron décadas de trabajo a la institución. Entre los homenajeados estuvo Rogelio Castillo, un extrabajador que se jubiló a los 73 años tras 35 de labor ininterrumpida, y Alfonso "Pocho" Marinero, el primer empleado de la entidad, que cumplió 52 años de trayectoria.
La celebración, que convocó a vecinos y a referentes históricos, tuvo un clima de profunda emoción. Analía Cortéz, presidenta de la Unión Vecinal, destacó la presencia de "toda la familia" de la institución y aseguró que estos reconocimientos incentivan a seguir trabajando codo a codo con la comunidad.
¿Qué dijeron los protagonistas?
"Es una alegría y toda esta dicha se representa en los vecinos de la institución acompañando esta celebración. Por eso me enorgullece mucho pertenecer a esta institución", expresó Cortéz, en diálogo con el periodista Javier Barrionuevo.
La presidenta resaltó que al festejo asistieron "desde el primer empleado de la institución, el empleado que se está jubilando, los expresidentes, los exsecretarios", y remarcó que las puertas de la entidad siempre están abiertas para los vecinos.
Rogelio Castillo, quien dedicó más de tres décadas a la Unión Vecinal, confesó que no esperaba semejante reconocimiento: "Acá lo estamos viviendo a puro festejo con toda la familia, con toda la comisión. Yo nunca esperaba este homenaje y por eso estoy muy agradecido". Además, aseguró que siempre estará dispuesto a colaborar ante las necesidades de la comunidad.
Alfonso "Pocho" Marinero, de 80 años, fue otro de los grandes homenajeados. Como primer empleado histórico de la entidad, vivió una jornada inolvidable y expresó un "enorme orgullo" por haber servido durante tantas décadas, algo que consideró una de las satisfacciones más grandes de su vida.