Homero Pettinato intentó conquistar a Karina Jelinek al aire y la respuesta fue fulminante
Karina Jelinek fue invitada a Soñé que volaba y cuando Homero Pettinato quiso conquistarla, la respuesta que recibió no pudo ser más contundente. ¿Qué pasó exactamente?
En el programa Soñé que volaba (Olga), Homero Pettinato se llevó un rotundo rechazo de Karina Jelinek cuando intentó seducirla en vivo. La modelo fue tajante y no dejó lugar a dudas.
Todo comenzó cuando Lucas Fridman le hizo una pregunta a Jelinek y Pettinato lo molestó, como es habitual. “¿Vos le tiraste onda Lucas?”, preguntó irónicamente. “No hice nada”, se defendió Fridman. Entonces, Jelinek intercedió: “No, tiene la mirada dulce. No me tiró onda ni nada de eso, chicos. Homero vos sos terrible. Vos sos así”.
Al escucharla, Homero se puso colorado y el estudio estalló en risas y aplausos. “¡Volvió como el boomerang!”, exclamaron varios. La modelo aprovechó para preguntarle si seguía soltero y si estaba contento. “Sí, estoy contento”, respondió Pettinato con una sonrisa incómoda.
¿Volverías con tu ex?
Jelinek quiso indagar en el pasado amoroso del panelista, que tuvo una turbulenta relación con Sofía “La Reini” Gonet. “¿Volverías con esa persona?”, consultó. Pero Homero eludió la pregunta y desvió el tema: “Siempre estoy buscando porque el amor es lo más lindo”. Sorprendida, ella replicó: “¿Estás buscando en serio? No tenés que buscar. Cuando uno busca menos encuentra”.
Entonces, Pettinato contraatacó: “¿Estás soltera?”. “Yo estoy bien”, respondió Jelinek, sin aclarar su situación sentimental. Fue entonces cuando Homero fue con todo: “¿Te interesa este gordito? ¿Te interesa este cuerpo?”. Sin dudarlo, la modelo fue letal: “No”.
Entre las risas de todos, Homero hizo humor con el rechazo. “Está en re-oferta esto. Tengo un bidón de detergente en la cabeza. Un bidón de lavandina arriba del techo”, bromeó, comparándose con un auto en venta. Jelinek intentó suavizar: “Te lo digo dulcemente. Sos copado. Sos el amigo que uno quiere tener”. Pero Pettinato insistió: “Salgamos. Vamos a tomar algo”. El no fue rotundo.