Hoteles de La Pampa achican la jornada de sus empleados para no cerrar: el efecto dominó que ya golpea a Santa Rosa
Seis trabajadores, una jornada recortada y un acuerdo que ya tiene visto bueno oficial: el primer hotel pampeano que aplica el achique para no bajar la persiana. Qué hay detrás de la movida que el sector venía avisando.
La hotelería de La Pampa atraviesa su momento más delicado. La combinación de menor ocupación, caída del consumo y costos en alza empujó a varios establecimientos a aplicar medidas de achique para intentar esquivar el cierre. El primero en blanquear la situación es un clásico de Santa Rosa.
Según pudo saber Diario Textual, el histórico hotel San Martín, ubicado frente a la exestación de ferrocarril de Santa Rosa, redujo la jornada laboral de sus seis trabajadores y trabajadoras. El recorte horario implica una reducción salarial y se habría acordado de común acuerdo con el personal, con el refrendo del Ministerio de Trabajo.
La Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos (UTHGRA), el sindicato del sector, no intervino en la medida porque se trató de un acuerdo de partes.
Un contexto que ahoga al sector
La decisión del San Martín no es un caso aislado. La hotelería pampeana viene golpeada por la caída del poder adquisitivo de las familias, que se traduce en una merma directa de la ocupación de plazas. Menos gente viaja, menos noches se reservan y los ingresos no alcanzan para sostener la estructura.
Frente a ese panorama, la Asociación Empresaria Hotelera y Gastronómica de La Pampa (AEHGLP) presentó dos proyectos en la Legislatura provincial. El primero pide declarar la emergencia turística en todo el territorio pampeano. El segundo busca crear un régimen de regulación y control para los departamentos de alquiler temporario por día.
En el proyecto de emergencia, la entidad sostiene que el turismo atraviesa una situación crítica por la caída de la demanda, el aumento de los costos operativos y la pérdida de competitividad frente a otras modalidades de alojamiento que, aseguran, operan sin las mismas exigencias legales, fiscales y de seguridad.
La propuesta plantea declarar la emergencia por un plazo determinado y habilitar al Poder Ejecutivo a aplicar medidas de alivio: beneficios impositivos, herramientas de financiamiento, programas de promoción y acciones para preservar el empleo.
Desde la asociación advirtieron que numerosos establecimientos tienen serias dificultades para seguir funcionando y remarcaron que la hotelería y la gastronomía generan empleo formal, realizan inversiones importantes y soportan una extensa carga tributaria y regulatoria.
El avance de los alquileres por día
El segundo proyecto apunta a los departamentos de alquiler por día (DAD), una modalidad que, según la entidad, creció de manera sostenida en los últimos años sin un sistema de control equivalente al que rige para hoteles, hosterías y apart hoteles.
La iniciativa busca ponerle un marco regulatorio específico a ese negocio, que compite en desigualdad de condiciones con la hotelería tradicional. El sector espera respuestas de la Legislatura mientras los primeros ajustes ya se sienten en los trabajadores.