Huesos, patas de animales y 61 kilos de cocaína: la insólita banda que operaba entre Jujuy y Salta
Huesos, patas de animales y 61 kilos de cocaína: la insólita banda que operaba entre Jujuy y Salta. ¿Qué rituales usaban para "proteger" la droga?
Gendarmería encontró 58 paquetes de cocaína junto a huesos, patas de animales y collares en un operativo sobre la ruta nacional 9. La organización, que operaba entre Bolivia, Jujuy y Salta, habría recurrido a rituales de brujería para "proteger" los cargamentos. Hay cinco detenidos y tres prófugos.
El procedimiento se realizó el 18 de julio por efectivos de la Unidad de Investigaciones Judiciales Salta de Gendarmería Nacional. Dentro del vehículo hallaron 58 paquetes con el logo de un delfín, que totalizaron 61,514 kilos de cocaína. Junto a la droga, los gendarmes encontraron patas de animales, huesos amarrados, collares, frutos, yerba mojada, un destornillador y la fotografía de un hombre fallecido. Todo estaba envuelto en un trapo blanco.
¿Qué pasó con los elementos de brujería?
La Fiscalía descartó esos objetos de la causa. Determinó que no tenían relación directa con el expediente, por lo que los gendarmes se deshicieron de ellos. Sin embargo, los investigadores creen que la banda recurría a curanderos o hechiceros para "proteger" los cargamentos antes de los viajes.
¿Quién lideraba la organización?
Según las fuentes, la estructura estaría liderada por un ciudadano boliviano apodado "El Padrino", radicado en Cochabamba. Ordenaba que los cargamentos fueran "curados" por brujos antes de salir por las rutas argentinas. La droga era escondida en torpedos y zócalos de camionetas, autos y camiones. El acusado aún no fue condenado y la investigación continúa en manos de la Justicia federal.
La conexión con Salta
Del lado argentino, la banda contaba con un interno detenido por narcotráfico en la cárcel federal de Güemes, un policía en actividad y otro retirado. Como pantalla, usaban una actividad vinculada a la quema de ollas de barro y arcilla. También tenían a un hombre apodado "El Diablo", encargado de proteger los cargamentos ante robos. La investigación detectó inversiones en propiedades de San Salvador de Jujuy por unos 140 mil dólares y en campos en Metán, Salta.
El ingreso de la cocaína desde Bolivia
La maniobra tenía dos etapas. Primero, la cocaína ingresaba desde Casira, Bolivia, mediante mochileros que cruzaban por pasos no habilitados. Luego, era colocada en vehículos especialmente acondicionados para trasladarla hacia el sur del país. Junto a los estupefacientes, escondían los supuestos trabajos de "magia negra".
Claves para mover los vehículos
Los investigadores determinaron que el interno Cristian Quispe recibía mensajes por celular para autorizar la salida. Las claves eran "Calendario libre" o "libreta", que hacían referencia a feriados o partidos de la Selección Argentina durante la Copa del Mundo. Creían que esos momentos disminuían los controles en las rutas.
El dato del malabarista
Un malabarista que trabajaba en un semáforo fue clave para seguir los movimientos de la organización. Mientras hacía su actividad, observaba y vigilaba las maniobras de los sospechosos. Esa información permitió avanzar sobre distintos miembros y vehículos.
Cinco detenidos y tres prófugos
Gendarmería secuestró 45 vehículos, pesos y dólares, armas y 24 teléfonos celulares que serán peritados. Cinco personas fueron detenidas, entre ellas "El Diablo". Hay tres sospechosos argentinos prófugos. En la causa intervienen la PROCUNAR NOA y el Juzgado de Garantías Federal N°1 de Jujuy.