IA y humanidad: el conversatorio que desafía a la sociedad y a la democracia
La inteligencia artificial promete revolucionarlo todo, pero ¿estamos preparados para sus riesgos? Nita Romero anticipa un debate clave que podría cambiar la forma en que vemos la tecnología.
Este viernes a las 10, la Legislatura será escenario de un debate que promete sacudir conciencias: “La custodia de la persona humana en tiempos de IA”. Nita Romero, una de las organizadoras, anticipa los riesgos y oportunidades de la inteligencia artificial.
La actividad, inspirada en la reciente carta encíclica del papa León XIV, busca poner sobre la mesa los cambios que atraviesa la humanidad frente a la revolución tecnológica. Romero, en diálogo con Aquí & Ahora, fue contundente: “El mundo está atravesando una nueva era”.
¿Qué se viene con la IA?
La inteligencia humana ha logrado avances notables en biotecnología, medicina y comunicaciones. Sin embargo, Romero advierte que no todo es color de rosa. Las redes sociales, con su comunicación horizontal, permiten que cualquiera difunda contenido sin filtros, lo que abre la puerta a discursos de odio, exclusión y violencia.
“Hay que tener cuidado y saber cómo usarla”, enfatizó, y señaló que la responsabilidad recae en las familias, los educadores y los comunicadores. El bullying y la trata de personas son algunas de las problemáticas que mencionó.
El desafío en las aulas
En el ámbito educativo, los docentes enfrentan un nuevo dilema: distinguir si un trabajo refleja el análisis crítico del estudiante o si fue generado por una IA. Según Romero, el uso indiscriminado de estas herramientas puede llevar a una pérdida de autonomía y a una dependencia tecnológica preocupante.
¿Peligra la democracia?
Otro punto que encendió alarmas es el impacto de la IA en los sistemas democráticos. Romero advirtió que las grandes corporaciones tecnológicas, lideradas por tecnócratas, podrían concentrar un poder superior al de algunos Estados.
Finalmente, hizo un llamado a garantizar que los beneficios tecnológicos no queden reservados para unos pocos. “En la familia se nota la falta de comunicación, no tenemos relación con los que están próximos”, expresó, subrayando que el verdadero desafío es no perder los vínculos humanos mientras abrazamos la innovación.