Iba a preparar la torta de cumpleaños y un detalle inesperado salvó a toda la familia del colectivo
El colectivero murió y las familias quedaron con las casas destruidas, pero lo que más les preocupa ahora es lo que nadie fue a hacer después del operativo. El detalle que pudo haber cambiado todo, adentro.
El impacto de una unidad fuera de servicio de la línea 527 contra el frente de dos casas en Caaguazú y Dinamarca, en Temperley, sigue conmocionando al barrio. Mientras la Justicia investiga qué provocó la muerte del chofer, los vecinos damnificados empiezan a contar detalles de una noche que pudo terminar en tragedia mayor.
Viviana, una de las principales afectadas, estaba en la cocina con su familia preparando la torta de cumpleaños de su hija. En ese momento, la nena empezó a sangrar por la caída de un diente de leche y todos se fueron al baño. Segundos después, el colectivo atravesó la mampostería del frente. «Me pongo a pensar que nos salvó el diente de mi hija», dijo la mujer, todavía shockeada.
Un rescate desesperado y secuelas que no se van
El esposo de Viviana estaba sentado en el living cuando todo pasó. Los escombros le pegaron en la pierna y necesitó atención médica urgente. Igual salió a la calle y quiso meterse en la cabina para sacar al colectivero, que había quedado atrapado entre los hierros. No pudo: las heridas del chofer eran demasiado graves.
«Él está muy mal porque tiene todavía la imagen del hombre ahí y quedó mal psicológicamente», contó Viviana sobre cómo quedó su pareja después del intento de rescate.
Sin consigna policial ni asistencia para los damnificados
La casa de Alan, el vecino lindero, también quedó destruida y sus pertenencias sepultadas bajo los escombros. Cuando se llevaron la unidad y se fueron los peritos, las familias denunciaron que nadie dejó una consigna policial para cuidar las viviendas dañadas. Tampoco recibieron ayuda de la empresa de colectivos ni del municipio para evaluar el riesgo de derrumbe que sigue latente.