Iba a ser juzgado por un jurado popular, pero un giro de último momento cambió su condena
¿Qué llevó a que un caso que iba a juicio por jurados terminara en un acuerdo de 10 años? La decisión que tomó el exsargento horas antes de la audiencia clave.
Mariano Corvalán, exsargento de la Policía de Gualeguaychú, se declaró culpable del intento de femicidio de su expareja, Carolina Huck, y fue condenado a 10 años de prisión efectiva. La pena se acordó en una audiencia de juicio abreviado presidida por el juez Tobías Podestá, luego de que el imputado reconociera su culpabilidad y renunciara a los plazos de apelación.
El exuniformado iba a ser juzgado por un jurado popular. De hecho, el juicio estaba previsto para comenzar el próximo 21 de septiembre, con la selección de jurados el día anterior. Si el proceso hubiera llegado a esa instancia, Corvalán enfrentaba una pena mínima de 14 años. Sin embargo, la Fiscalía y la defensa acordaron un juicio abreviado que derivó en una condena menor.
El derrotero judicial
En la última audiencia previa al acuerdo, su entonces abogado defensor, Alfredo Vitale, había solicitado la prisión domiciliaria para Corvalán hasta el inicio del juicio, invocando un cuadro depresivo severo. El pedido fue rechazado tras las pericias médicas correspondientes.
Horas más tarde, el imputado prescindió de los servicios de Vitale y solicitó ser asistido por la defensa pública. Fue el defensor oficial, Pablo Ledesma, quien planteó la posibilidad de un juicio abreviado a cambio de una reducción de pena. La propuesta fue trasladada a la querella —a cargo del abogado Pablo Di Lollo— y al Ministerio Público Fiscal, representado por el fiscal Jorge Gutiérrez, que la aceptó.
El ataque en Gualeguaychú
El hecho ocurrió en agosto de 2025, en la vivienda de Gutenberg y La Rioja que Corvalán compartía con su expareja y la hija de ambos. El entonces policía le disparó con su arma reglamentaria, pidió una ambulancia en el hospital Centenario, ayudó al traslado de la mujer, dio aviso a la Jefatura del hecho y luego intentó quitarse la vida en la puerta de su casa.
Corvalán permanecerá detenido en la Unidad Penal N°9. Su expareja, con secuelas graves a raíz del disparo, continúa en tratamiento de rehabilitación.