Iba alcoholizado al mediodía y terminó con cinco autos destrozados frente a una escuela
La escena parecía un choque más en una esquina concurrida. Hasta que el test de alcoholemia al conductor del primer auto cambió todo: el número que arrojó y lo que encontraron en la otra conductora.
Un Renault Fluence conducido por un hombre con 0,90 g/l de alcohol en sangre embistió a un Fiat Cronos y desató una cadena de choques que terminó con cinco vehículos siniestrados en el cruce de Mora y Muñoz, frente a la escuela 23 del barrio AGP. El episodio ocurrió este mediodía de martes, en plena salida escolar, cuando la zona registraba un intenso movimiento de chicos y familias.
Según informaron fuentes policiales y de Tránsito, el primer impacto lo protagonizó el Fluence que manejaba David Cremonte, que chocó contra el Fiat Cronos al mando de Ivana Toro. A partir de ese encontronazo, los rodados siguieron su marcha descontrolada y embistieron uno tras otro a tres autos que estaban estacionados en el sector.
Los vehículos involucrados
Los autos que quedaron dañados por la cadena de impactos fueron un Fiat Siena, un Renault Clío y un Volkswagen Fox, todos detenidos en la vía pública en el momento del siniestro. El resultado: cinco vehículos con daños de distinta consideración en una esquina sensible de la ciudad, a metros de un establecimiento educativo.
El personal policial y de Tránsito que llegó al lugar realizó los controles de rigor. El test de alcoholemia practicado a Cremonte arrojó positivo, con 0,90 gramos de alcohol por litro de sangre. En tanto, se constató que Toro, la conductora del Cronos, circulaba con la licencia de conducir vencida.
Secuestro y saldo
Como consecuencia de las irregularidades detectadas, Tránsito dispuso el secuestro de ambos rodados. Pese a la violencia del múltiple choque y a la cercanía con la escuela, las autoridades confirmaron que no hubo personas lesionadas.
El hecho ocurrió en el cruce de calles Mora y Muñoz, en el barrio AGP, en un horario en el que la circulación de vehículos y peatones suele multiplicarse por el movimiento escolar.



