Iban abrazados y a los besos: lo que el tren les hizo a estos jóvenes de 24 años nadie lo pudo frenar
Un abrazo, un beso y una caída en el andén de Spring Street: la escena quedó grabada, pero lo que pasó después con la pareja de 24 años tiene en vilo a la investigación. Lo que revelaron las cámaras cambia todo.
Navam Kaul y Malaika Chitre, dos jóvenes de 24 años oriundos de Nueva Jersey, murieron atropellados por una formación de subte en la estación Spring Street de Manhattan, Nueva York, después de caer a las vías el domingo pasado. Según fuentes policiales, ambos fueron vistos abrazándose y besándose en el andén poco antes del accidente.
De acuerdo con The New York Post, las cámaras de seguridad captaron el momento en que Kaul perdió el equilibrio y cayó a las vías, golpeándose la cabeza. Chitre bajó para intentar ayudarlo. Se quedaron sentados en las vías, aparentemente tranquilos, hasta que el tren los embistió. El conductor no tuvo tiempo de frenar.
Las dudas sobre el estado de los jóvenes y el desarrollo de la investigación
La policía investiga si la pareja estaba bajo los efectos del alcohol o alguna sustancia, lo que podría haber influido en su percepción del peligro. Las imágenes muestran que no reaccionaron ante la inminente llegada del tren, lo que refuerza esta hipótesis.

Las autoridades descartaron la posibilidad de un doble suicidio y sostienen que se trató de un accidente. El caso generó conmoción entre familiares y amigos, que aseguraron que ambos eran jóvenes responsables y que este tipo de conducta no era habitual en ellos.
Quiénes eran Navam Kaul y Malaika Chitre
Kaul y Chitre se conocían desde la infancia. Ambos se graduaron juntos en la Universidad Rutgers en 2024 y recién comenzaban sus carreras profesionales.

Chitre trabajaba como especialista en operaciones de calidad en Acadia Pharmaceuticals y estudiaba para convertirse en doctora en farmacia en Temple University. Kaul, por su parte, se desempeñaba como analista de datos financieros en Bloomberg.
La noticia conmocionó a sus círculos cercanos y a la comunidad sudasiática de Nueva Jersey, donde ambos crecieron y compartieron amistades y tradiciones. “No hay nada en su vida que lo llevara a hacer algo así”, expresó Rajnikant Pipalia, amigo de la familia Kaul. Otros allegados destacaron que ambos eran jóvenes con futuro y que la tragedia resultó completamente inesperada.