Iglesia se juega su último partido en la Copa País y puede dejar afuera a Albardón
¿Puede un equipo ya eliminado definir la clasificación de otro? Iglesia recibe a Albardón-Angaco con la chance de dejarlo afuera de la Copa País. ¿Qué necesita el campeón para seguir con vida?
La Liga Iglesiana dirá adiós este miércoles a la Copa País 2026, pero no se irá en silencio: con la chance de definir la clasificación de su rival, el equipo de Carlos Vera y Ubaldo Pastén buscará cerrar su participación con un triunfo que lo convierta en verdugo.
El balance hasta acá es duro para los iglesianos: tres partidos, tres derrotas. Perdieron dos veces contra la Liga Sanjuanina y una frente a Albardón en su propia cancha. Sin puntos en la Zona San Juan, ya están eliminados del certamen que organiza el Consejo Federal.
Sin embargo, el encuentro de este miércoles, desde las 16.30 en Sportivo Iglesia, tiene un condimento extra: un empate dejaría a Albardón-Angaco sin chances matemáticas de alcanzar a la Sanjuanina, que hoy lidera con 9 unidades. Por eso, los iglesianos llegan con la misión de sentenciar a su rival, a pesar de no tener nada en juego.
El contexto institucional
Para la Liga Iglesiana, participar en esta Copa País fue un esfuerzo enorme. Con la liga local suspendida y un proceso de normalización en marcha, el equipo decidió dar el presente en el mapa del fútbol sanjuanino. Cada viaje, cada concentración, significó un sacrificio extra para un plantel que nunca bajó los brazos.
Del otro lado, Albardón-Angaco llega como el actual campeón de la Zona San Juan, con un andar irregular: ganó en el arranque ante Iglesia y luego cayó frente a la Sanjuanina. Con tres puntos, necesita sí o sí un triunfo en el Norte para llegar con vida a la última fecha, donde recibirá a la Sanjuanina. Institucionalmente, los albardoneros se muestran sólidos, con los papeles al día y una dirigencia consolidada.
Este partido marcará el penúltimo capítulo de una edición que tuvo apenas tres seleccionados sanjuaninos, contra los ocho de 2025. Pero más allá de los números, el valor de medirse entre departamentos le da a la Copa un sabor especial que se renueva cada año.