Iglesia y Jáchal unen fuerzas: el plan que promete revolucionar la agricultura del norte sanjuanino
¿Qué esconden los cultivos andinos que ahora unen a Iglesia y Jáchal? El acuerdo con el INTA promete cambiar la economía local. Conocé los detalles de esta alianza estratégica.
En un paso clave para diversificar la economía y fortalecer el sector agropecuario, los municipios de Iglesia y Jáchal firmaron un convenio con el INTA que apunta a reintroducir cultivos andinos como la quinoa, el amaranto y maíces nativos. ¿Qué implica este acuerdo y cómo cambiará el paisaje productivo de la región?
Un acuerdo con sello local
La rúbrica del convenio se realizó con la presencia de los intendentes Jorge Espejo (Iglesia) y Matías Espejo (Jáchal), acompañados por técnicos y referentes del INTA San Juan. Ambos mandatarios coincidieron en que la articulación intermunicipal es esencial para abrir nuevas oportunidades a los productores y darle valor agregado a la agricultura regional.
El INTA pondrá sobre la mesa su know-how: asistencia técnica especializada, análisis de laboratorio, capacitaciones continuas y transferencia tecnológica. El objetivo no es solo mejorar los rendimientos actuales, sino también probar nuevas alternativas productivas que se adapten a las particularidades ambientales del norte sanjuanino.
Parcelas experimentales y capacitación directa
Del lado municipal, Iglesia y Jáchal se comprometieron a aportar recursos humanos, materiales y financieros para que el proyecto sea una realidad. Entre las acciones más esperadas está la creación de parcelas experimentales, donde se evaluará el comportamiento de estos cultivos en terreno y se capacitará de manera directa a las familias agricultoras.
Este enfoque práctico busca que los conocimientos no se queden en teoría, sino que lleguen a quienes trabajan la tierra todos los días.
Más que agricultura: identidad y turismo
El proyecto no se limita a lo productivo. La quinoa, el amaranto y el maíz son vistos como parte del patrimonio cultural y turístico de ambos departamentos. La idea es revalorizar estos granos ancestrales para dinamizar las economías locales, abriendo la puerta al turismo gastronómico y a productos con sello de origen.
Con este convenio, los municipios reafirman su apuesta por el trabajo coordinado con instituciones técnicas y gobiernos vecinos. El objetivo final: incorporar innovación, generar empleo sostenible y construir un desarrollo integrador para las comunidades del norte provincial.