Impacto en pleno día: El ataque con drones que prendió fuego a un símbolo histórico de Ucrania
Un ataque diurno con drones de origen iraní impactó en el corazón patrimonial de una ciudad ucrania. Las llamas consumieron un sitio histórico protegido por la Unesco, en medio de una ofensiva masiva que dejó decenas de víctimas. ¿Hasta dónde llegará la nueva estrategia rusa?
Un ataque aéreo ruso de una escala inusual, ejecutado en horas de la mañana, golpeó el corazón histórico de Leópolis. El blanco fue un complejo religioso del siglo XVII protegido por la Unesco, que terminó envuelto en llamas ante la mirada aterrada de los vecinos. La ofensiva, que incluyó cientos de drones, dejó una estela de heridos y daños en varias ciudades, marcando un nuevo capítulo de brutalidad en el conflicto.
Este martes, las Fuerzas Armadas de Rusia lanzaron un masivo ataque con drones contra el centro de Leópolis, en el oeste de Ucrania. La particularidad que alarmó a las autoridades fue el horario: el bombardeo ocurrió a plena luz del día, una circunstancia poco habitual para este tipo de ofensivas que suelen producirse durante la noche.
Uno de los drones, de fabricación iraní, impactó de lleno en el casco histórico de la ciudad, situada a entre 60 y 70 kilómetros de la frontera con Polonia. El aparato descendió en picada y explotó contra la iglesia de San Andrés, un complejo del siglo XVII que forma parte del patrimonio histórico de la ciudad y está protegido por la Unesco. Inmediatamente, el edificio se incendió.
Las imágenes que conmocionaron
El momento del impacto fue captado en videos grabados por vecinos y difundidos en redes sociales, donde se observa claramente la trayectoria del drone y la explosión posterior. El alcalde de Leópolis, Andrí Sadoví, informó que el ataque provocó un incendio en edificios de tres plantas ubicados dentro del recinto del monasterio bernardino y la iglesia de San Andrés.
El balance inicial fue grave. “Hasta ahora, en los hospitales de Leópolis hay 22 heridos de diversa gravedad”, señaló Sadoví en su canal de Telegram. Equipos de emergencia acudieron rápidamente a la zona para evacuar a los residentes, extinguir los incendios y asistir a las víctimas.
Pero el ataque en Leópolis tuvo múltiples frentes. Otro drone alcanzó los pisos superiores de un edificio de nueve plantas en el distrito de Sykhiv, mientras que fragmentos de un aparato derribado cayeron en una calle concurrida cercana al centro. El jefe de la Administración Militar Regional, Maksim Kozitski, añadió que también resultaron alcanzadas una vivienda privada y diversas infraestructuras críticas en otras zonas de la provincia.
Una ofensiva de escala masiva
Lo ocurrido en Leópolis no fue un hecho aislado, sino parte de una ofensiva de gran envergadura. Según la fuerza aérea ucraniana, Rusia lanzó cerca de 400 drones de largo alcance entre las 09:00 y las 16:00 horas de ese martes. En un período de 25 horas, Ucrania contabilizó casi un millar de drones rusos dirigidos contra su territorio.
La primera ministra ucraniana, Yulia Sviridenko, denunció con dureza el proceder ruso, señalando que atacaron “un centro urbano concurrido a plena luz del día”. Sostuvo que “solo la fuerza, sanciones inflexibles y acciones decisivas pueden detener a Rusia”.
El ministro de Relaciones Exteriores, Andrí Sibiga, calificó el bombardeo como un ataque “brutal” contra una ciudad de gran valor cultural e instó a la Unesco a pronunciarse. “Rusia está haciendo lo mismo que el régimen iraní en Oriente Medio, pero en el corazón de Europa”, afirmó, estableciendo una polémica comparación.
La violencia se extiende a otras regiones
Mientras la atención se centraba en Leópolis, otras ciudades ucranianas también sufrían. En Ivano-Frankivsk murieron dos personas y otras cuatro resultaron heridas, entre ellas un niño de seis años. En la región de Vinnitsa se registró al menos un fallecido y más de una decena de heridos. En Zhitomir, una niña de 12 años resultó lesionada.
Además, durante la noche previa, Rusia ya había lanzado una oleada con unos 400 drones y 34 misiles contra distintas regiones del país. Aunque las defensas aéreas ucranianas lograron interceptar la mayoría de los proyectiles, estos ataques dejaron al menos cinco muertos y decenas de heridos en varias zonas.
Ante esta escalada, el presidente Volodimir Zelenski sostuvo que la magnitud de la ofensiva demuestra la necesidad urgente de reforzar las defensas aéreas del país. Pidió a sus aliados occidentales acelerar la entrega de sistemas de protección. Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso afirmó que sus fuerzas atacaron instalaciones del complejo militar-industrial y aeródromos ucranianos.
El ataque a un símbolo cultural protegido internacionalmente, ejecutado en horario diurno, marca un punto de inflexión en la táctica de bombardeos rusos, elevando las apuestas en un conflicto que ya cumple más de cuatro años.