Implantes mortales en Belgrano: la tragedia que desnuda una clínica y una familia que pide justicia
Una “simple” cirugía dental en una clínica de Belgrano terminó en tragedia. Cuatro meses después, la autopsia revela lesiones devastadoras y la familia denuncia la falta de equipos y profesionales clave. ¿Cómo pudo pasar?
Una cirugía dental presentada como simple terminó en muerte. A casi cuatro meses del hecho, la familia de Miguel Ángel Berlini denuncia mala praxis y una serie de irregularidades escalofriantes en una clínica de Belgrano. Lo que encontraron en la autopsia revela un procedimiento que salió catastróficamente mal.
El 19 de noviembre de 2025, Miguel Ángel Berlini, de 64 años, ingresó a la Clínica Robles, ubicada en Virrey del Pino al 2500, en el barrio de Belgrano. Iba a someterse a la colocación de implantes cigomáticos, una solución para la falta extrema de hueso en el maxilar superior. Le habían asegurado que era un procedimiento ambulatorio con sedación y anestesia local.
El hombre, que vivía en Villa Adelina, trabajaba como conductor de una aplicación de viajes y había sido pastelero gran parte de su vida. Padre de dos hijas, pagó 800 dólares por la intervención que realizaría el cirujano maxilofacial José Miguel Galiano.
La larga y sospechosa espera
Según el relato de su hermana Alejandra, quien se constituyó como querellante, todo parecía normal esa mañana. Incluso el dueño de la clínica, Marcelo Fernando Robles, se acercó a saludarlos y explicar el procedimiento. La cirugía estaba prevista para terminar cerca de las 12:30.
Sin embargo, cuando llegó esa hora, nadie dio explicaciones. Una enfermera salió y, ante la consulta de la familia, dijo no tener información. Luego volvió a aparecer comentando que estaban “suturando y haciendo un escaneo”, algo que después supieron que no era cierto.
Las horas pasaron en una angustiosa incertidumbre. Cerca de la una de la tarde, ocurrió un hecho que a la familia les resultó extrañísimo. “Salí a fumar un cigarrillo y cuando volví a entrar, se acercó un hombre que se presentó como el abogado del doctor Marcelo Robles. Nosotros todavía no sabíamos absolutamente nada de Miguel”, recordó Alejandra en diálogo con TN.
La devastadora noticia y un intento de ocultamiento
Recién alrededor de las cinco de la tarde los médicos salieron del quirófano. Ahí les informaron que Miguel había sufrido un paro cardiorrespiratorio y que habían intentado reanimarlo durante 40 minutos. La noticia fue devastadora.
En medio del dolor, según el relato familiar, una enfermera intentó convencerlos de que no pidieran una autopsia. “Nos decía que era algo muy duro, que a ella le había pasado con su abuelo. Pero yo me negué y pedí que se hiciera igual”, explicó Alejandra. Poco después llegó la policía y los derivaron a la comisaría de Belgrano para radicar la denuncia.
Las graves lesiones y la teoría del caso
El caso quedó a cargo de la fiscalía N° 5 de Laura Bellocqui, quien imputó por homicidio culposo a los dos médicos: José Miguel Galiano y Marcelo Fernando Robles. La fiscal ordenó pericias, clausuró el quirófano y suspendió las matrículas, aunque la clínica sigue funcionando y Galiano atiende en Viedma.
Recién esta semana la familia, representada por los abogados Sebastián Busso y Rodrigo Tripolone, accedió al expediente. Los primeros resultados de la autopsia son alarmantes: el cuerpo de Miguel presentaba lesiones severas en la lengua, la laringe, la faringe y el esófago.
Para el abogado Busso, que además es perito médico forense, estos hallazgos son clave. “En el esófago hay una lesión de casi cinco centímetros, lo que evidencia una mala maniobra al intentar intubar al paciente y reiterados intentos fallidos”, detalló. Su teoría es que hubo una complicación, el paciente entró en paro cardíaco y no pudieron intubarlo, provocándole las lesiones que lo llevaron a la muerte.
Falta de equipos y profesionales clave
La investigación judicial y la familia apuntan a una serie de irregularidades gravísimas. Según el abogado Busso, no había un médico anestesiólogo especializado a cargo de la vía aérea. “Nuestra teoría del caso es que hubo una complicación que no pudieron resolver porque no había un profesional especializado”, sostuvo.
La autopsia indica que se intentó una punción cricotiroidea, una maniobra de emergencia. “Ese procedimiento debe hacerlo personal muy entrenado: emergentólogos, anestesiólogos o terapistas. Ninguno de ellos lo era”, remarcó.
Además, denuncian la falta de equipamiento esencial. Según Alejandra Berlini, en el lugar no había desfibrilador y no se habría administrado adrenalina. El SAME fue llamado recién a las 16:40 y la ambulancia nunca llegó porque la llamada fue cancelada.
La hipótesis que se investiga es que el paciente habría sufrido una falla ventilatoria que derivó en una falta aguda de oxígeno (hipoxia), un cuadro que explicaría los signos encontrados en los pulmones.
Mientras la causa avanza, la familia presentó nuevos puntos de pericia y espera justicia. “Estamos luchando contra una negligencia médica altamente comprobada”, afirmó Alejandra. Y concluyó con un pedido desgarrador: “Necesitamos que esto no vuelva a pasar. Sabemos que muchas personas sufrieron mala praxis, pero con resultados no letales. Miguel no tuvo esa suerte”.