Imputaron a cuatro policías por golpear a dos jóvenes a la salida de un boliche en Centenario
Cuatro policías de la Comisaría 52 fueron imputados por agredir a dos jóvenes a la salida de un boliche en Centenario. La fiscal Paula González detalló cómo ocurrieron los hechos y qué lesiones sufrieron las víctimas. ¿Qué medidas dispuso el juez?
Cuatro efectivos de la Policía provincial fueron imputados por agredir y lesionar a dos jóvenes a la salida de un boliche en Centenario. La acusación la formuló la fiscal del caso Paula González durante una audiencia realizada hoy en la Ciudad Judicial.
Los imputados son el sargento Alejandro Gavilán, los cabos primeros Nahuel Quiroz y Antonio Millao, y la agente Agustina Benítez, todos de la Comisaría 52 de Centenario. Por resolución del jefe de la Policía, Carlos Tomás Díaz Pérez, los cuatro fueron pasados a disponibilidad a partir del 11 de agosto.
Cómo ocurrieron los hechos
Según la información preliminar de la investigación, que incluye filmaciones de cámaras de seguridad, el hecho ocurrió el 1 de agosto entre las 5:20 y las 5:30 de la madrugada, en las inmediaciones de un boliche ubicado en la calle Jacinto Stabile 301. Las víctimas fueron retiradas del lugar por personal de seguridad privada y, ya en la vía pública, los tres efectivos las agredieron con golpes de puño y patadas.
La fiscal explicó que en una primera secuencia Millao sujetó a una de las víctimas mientras Quiroz y Gavilán comenzaron a golpearla. Las víctimas lograron alejarse, pero minutos después una de ellas regresó hacia el boliche. En ese momento, los tres efectivos volvieron a golpearla, la derribaron y continuaron agrediéndola en el piso. Cuando su amigo intentó auxiliarla, también fue golpeado.
En el caso de Benítez, la acusación sostiene que permaneció en el lugar y omitió intervenir para impedir o hacer cesar las agresiones, pese a que tenía el deber de hacerlo por su función policial.
Las lesiones
Como consecuencia de las agresiones, ambos jóvenes sufrieron lesiones. Una de las víctimas presentó equimosis, una lesión en una pieza dental, otra en el antebrazo y limitación de la movilidad del tobillo. La otra víctima sufrió un hematoma en un ojo con hemorragia, derrame sanguíneo en el otro, excoriaciones, una lesión en el cuero cabelludo y hematomas en la región auricular.
El delito atribuido es el de vejaciones, previsto en el artículo 144 bis, inciso 2, del Código Penal. Para Gavilán, Quiroz y Millao, la fiscal planteó la atribución en calidad de autores; para Benítez, por omisión impropia, al considerar que tenía el deber jurídico de intervenir.
La acusación se sustenta en registros de cámaras del boliche y de un comercio cercano, un informe de la Oficina Pericial de Investigaciones, entrevistas a las víctimas, testimonios sobre el funcionamiento del servicio de policía adicional, registros médicos, fotografías y pericias del Gabinete Médico Forense.
Durante la audiencia, las defensas no se opusieron a la formulación de cargos, al plazo de investigación ni a la medida cautelar solicitada por la fiscal. El juez Luciano Hermosilla hizo lugar a la formulación de cargos y fijó en cuatro meses el plazo de investigación. Además, dispuso la prohibición de acercamiento a menos de 200 metros y de contacto por cualquier medio con las dos víctimas y sus familias durante ese período.