Imputaron a los dos detenidos por el crimen del empleado municipal de Guaymallén: la hipótesis del error de domicilio
Dos detenidos, padre e hijo, fueron imputados por el crimen de Germán Di Giovambattista. La Justicia maneja una hipótesis que podría cambiarlo todo: ¿se equivocaron de casa?
Este jueves, la Justicia imputó formalmente a los dos sospechosos detenidos un día antes por el asesinato de Germán Di Giovambattista, el empleado municipal de Guaymallén. La acusación es por “homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego”, un delito que prevé penas de entre 10 y 33 años y cuatro meses de prisión.
¿Qué pasó esa madrugada?
Di Giovambattista tenía 40 años y fue asesinado durante la madrugada del 11 de abril en una vivienda sobre calle Mathus Hoyos, a pocas cuadras del Mendoza Rugby Club, en Guaymallén. Según las cámaras de seguridad, al menos cinco delincuentes irrumpieron en la propiedad mientras la familia estaba adentro.
Al percatarse de la situación, la víctima intentó defender a su familia con un machete. En el forcejeo, uno de los asaltantes efectuó un disparo que impactó en el tórax. El proyectil ingresó por la axila y le causó heridas mortales. Los agresores escaparon en un auto.
La hipótesis del error de objetivo
Uno de los aspectos que más llamó la atención fue el aparente móvil. La esposa de la víctima declaró que los delincuentes exigían la entrega de una motocicleta, pero la familia aseguró que nunca tuvo un vehículo de esas características. Esto refuerza la teoría de que los atacantes se habrían equivocado de domicilio.
Los imputados, que serían padre e hijo, quedaron formalmente procesados mientras la investigación continúa.