Inauguran en Recreo una cárcel con IA capaz de cortar llamadas si detecta una voz no autorizada
Lo anunciaron como una cárcel más y resultó ser la más tecnológica del país: inteligencia artificial, reconocimiento facial y un sistema que corta las llamadas si detecta una voz no autorizada.
El gobernador Maximiliano Pullaro dejó formalmente inaugurada este jueves la Unidad Penitenciaria N° 9 de Recreo, un complejo que suma 891 plazas y que, según el Gobierno provincial, permitirá sacar detenidos de las comisarías.
La nueva cárcel, levantada en el predio de la Colonia Penal de Recreo, sobre calle Alberdi entre Solís y la Ruta Nacional 11, tiene 475 celdas distribuidas en tres subunidades completas. De las plazas totales, 640 son para hombres y 251 para mujeres, con un pabellón exclusivo para ellas.
La obra forma parte del Plan de Infraestructura Carcelaria que impulsa la Provincia, con un doble objetivo: mejorar la clasificación de los presos según su perfil y liberar a los policías de la custodia en dependencias policiales para que vuelvan a las calles.
Una cárcel con tecnología de punta
Lo que distingue a esta unidad es el nivel de equipamiento tecnológico. Sobre una inversión total de US$80 millones, unos US$25 millones se destinaron específicamente a sistemas de seguridad.
El propio Pullaro la definió como un “Lince carcelario”, en referencia al sistema de videovigilancia con inteligencia artificial que ya se usa en Rosario. “Se trata de un Lince carcelario que identifica los rostros de personas que vienen a la Unidad Penitenciaria y pueden tener pedidos de captura o sobre alguna situación que quieran hacer los detenidos”, explicó el mandatario.
El sistema incluye reconocimiento facial para detectar personas requeridas por la Justicia, identificar visitantes y anticipar situaciones de riesgo dentro del penal. “Es la cárcel con más tecnología aplicada a la seguridad del país”, aseguró.
El llamado que se corta solo
Una de las novedades más llamativas es el control de las comunicaciones telefónicas mediante identificación de voz. La tecnología reconoce la voz del interno autorizado y la de las personas habilitadas para hablar con él. Si en la llamada aparece alguien que no está registrado, el sistema puede interrumpir la comunicación de manera automática.
La herramienta apunta a impedir que los presos mantengan contactos no autorizados y a cortar el vínculo entre las estructuras criminales que intentan operar desde las cárceles.
Alertas nocturnas y botón de pánico
La tecnología también juega un papel preventivo en los perímetros y pabellones. La secretaria de Asuntos Penales, Lucía Masneri, adelantó que durante la noche los sectores estarán iluminados “como si fuese de día” y que las cámaras emitirán alertas ante cualquier movimiento cerca del límite del predio.
Además, los agentes penitenciarios contarán con un botón de alarma para activar, ante una emergencia, la respuesta de los grupos operativos dentro de los pabellones.
“La provincia más segura del país”
Durante el acto, Pullaro ligó la inauguración con su plan de seguridad y cargó contra el “garantismo bobo”. “Los santafesinos estábamos hartos que desde las cárceles controlen la calle y que a esta provincia la hayan hecho arrodillar y la hayan llamado la provincia del narcotráfico”, disparó.
El plan provincial prevé sumar más de 7.000 plazas penitenciarias durante la gestión, para llevar la capacidad total a más de 14.000 lugares. Según el Gobierno, eso permitirá reducir el hacinamiento y que los policías dejen de custodiar detenidos para dedicarse a la prevención.
Masneri defendió la millonaria inversión en tecnología como una forma de cuidar a quienes cuidan: “Invertir en seguridad para la sociedad es cuidar a quienes nos cuidan”, sostuvo.