Incautaron un cargamento oculto en un motor: lo que pasó después nadie lo esperaba
La Justicia Federal ordenó incinerar 87 kilos de droga en Tucumán. ¿Sabías que 37 kilos de cocaína estaban ocultos en el motor de un camión? Los detalles del operativo que terminó en llamas.
La Justicia Federal ordenó la incineración de 87 kilos de droga en Tucumán. Entre lo destruido había 37 kilos de cocaína que estaban escondidos en el motor de un camión en el puesto fronterizo de Valentín Giménez.
¿Cómo se realizó la quema?
El procedimiento se llevó a cabo en los hornos de la empresa 9 de Julio, bajo la supervisión de dos testigos y con la participación de representantes del Juzgado Federal N° 3 y de la Policía Federal. La medida cumplió con lo establecido en el artículo 30 de la Ley 23.737 de Estupefacientes.
El lote incinerado estaba compuesto por 37 kilos de cocaína y 50 kilos de marihuana. Ambas sustancias ya habían pasado por las pericias correspondientes en el marco de las causas judiciales, por lo que la normativa exige su eliminación definitiva para evitar cualquier posibilidad de reutilización.
¿De dónde provenían los estupefacientes?
La cocaína fue incautada el 1 de julio durante un control en el Puesto Fronterizo de Valentín Giménez. Allí, efectivos descubrieron la droga oculta en el motor de un camión que estaba siendo inspeccionado. El conductor del vehículo fue aprehendido y quedó imputado en la causa.
Por su parte, los 50 kilos de marihuana fueron secuestrados en un operativo realizado en la zona este de la provincia de Tucumán.
¿Por qué es importante destruir la droga?
El subdirector general de Drogas Peligrosas, comisario mayor Rufino Medina, explicó que una vez finalizadas las pericias y las actuaciones judiciales, los estupefacientes deben ser destruidos «para evitar cualquier posibilidad de reutilización». Además, sostuvo que estos procedimientos buscan retirar definitivamente las sustancias prohibidas del circuito ilegal, una vez agotadas todas las instancias judiciales y probatorias.
La medida no solo cumple con lo ordenado por la ley, sino que también se presenta como una garantía procesal y sanitaria frente a los riesgos que implicaría mantener esos estupefacientes en custodia a largo plazo.