Incendios en Pocito: la angustia de las familias que perdieron todo en minutos
El viento Zonda destruyó diez casas en Pocito y dejó a más de veinte familias sin nada. Entre lágrimas y escombros, los vecinos cuentan cómo el fuego se llevó todo en minutos: ¿cómo seguirán?
El viento Zonda arrasó el miércoles con diez viviendas en Pocito y dejó a más de veinte familias en la calle. Un día después, entre el humo y los escombros, los vecinos de la calle Alfonso XIII intentaban reconstruir sus historias mientras recibían asistencia del Gobierno provincial.
Agustina, de 19 años, ayudaba a los obreros a retirar los muebles quemados cuando se quebró. Rompió en llanto al ver los hierros retorcidos de la cuna de su bebé de dos años, a quien anoche llevaron a lo de un abuelo para alejarlo del peligro. La joven se descompensó y tuvo que ser atendida por personal de salud: el diagnóstico fue angustia. Sus padres siguen internados con quemaduras en manos y cara tras intentar rescatar algo del fuego. "Alcanzaron a salir, pero con quemaduras", contó entre lágrimas.
El drama de Mirta y la insulina
Mirta Carrizo, otra de las damnificadas, aún tenía en la mano la mitad de un rosquito que le dieron los voluntarios. No pudo comer: tenía el estómago cerrado y necesitaba un barbijo para respirar. Perdió todo, excepto la insulina que usa para su diabetes. Desde anoche la mantiene envuelta en un trapo mojado porque el fuego destruyó hasta la heladera.
"No me puedo quitar de la mente la gente corriendo por la calle huyendo de las llamas. En mi casa no se salvó ni el inodoro", dijo Mirta, mientras los obreros derribaban con las manos la pared de su cocina. "Estuvimos la mitad de la vida trabajando para levantar esta casa, y el fuego la destruyó en minutos. No sé cómo vamos a seguir", agregó.
El silencio después del fuego
En la cuadra, el silencio era la mejor descripción del dolor. Solo se escuchaban los camiones que cargaban escombros y las movilidades que acercaban asistencia. Algunas casas quedaron reducidas a los cimientos; otras, ni siquiera las bases. Martín Ante, sentado en un cajón, contemplaba lo que quedó de su casa y sus dos motos. "Estoy pensando cuántos años más voy a tener que trabajar en el campo para rehacer mi casa. Solo espero que sea mientras mis viejos sigan con vida", expresó.
Asistencia del Gobierno
Según informaron desde el Gobierno provincial, el fuego alcanzó a más de 20 familias, de las cuales 10 viviendas sufrieron pérdidas totales. Un equipo técnico de los ministerios de Salud, Infraestructura y Familia, junto a Protección Civil, recorre la zona para relevar daños y continuar la asistencia. El Ministerio de Salud sumó equipos de la Zona Sanitaria V, del área Programática de Pocito y de la Secretaría de Medicina Preventiva, Emergencia y Catástrofe para atención integral, curaciones y traslados. Este jueves se coordinó con el municipio la limpieza y el levantamiento de escombros para empezar a trabajar lote por lote con cada familia.