Inesperado aliado del mosquito: advierten que el invierno atípico dispara el riesgo de dengue en Tucumán
Lluvias y calor fuera de época activaron al Aedes aegypti en pleno invierno. ¿Sabés qué medidas están tomando para evitar un brote en Tucumán?
Aunque Tucumán no registra casos de dengue ni chikungunya, las inusuales lluvias invernales y el aumento de temperatura encendieron las alarmas. Salud Ambiental salió a los barrios para frenar al Aedes aegypti antes de que se multiplique.
El director general de Salud Ambiental, ingeniero Leandro Medina Barrionuevo, confirmó que los operativos preventivos no se detienen en ningún momento del año. “Es un trabajo sostenido que impulsa el gobernador Osvaldo Jaldo y el ministro Luis Medina Ruiz”, explicó. Los equipos recorren casa por casa distintos barrios para concientizar sobre la eliminación de criaderos del mosquito.
“No tenemos casos, pero eso no nos hace bajar la guardia. Todo lo contrario: reforzamos las medidas para que no aparezcan”, sostuvo el funcionario. Las visitas se centran en asesorar a los vecinos sobre cómo deshacerse de recipientes que acumulen agua.
¿Qué cambió este invierno?
Medina Barrionuevo reveló que el monitoreo de huevos del Aedes aegypti mostró un incremento en las últimas semanas. “Las lluvias de esta estación, que no son habituales, junto con el calor reciente, favorecen la actividad del mosquito”, detalló. Y remarcó: “Realizamos un monitoreo durante todo el año y vemos más postura de huevos”.
Ante este panorama, las recomendaciones son claras: revisar patios y fondos una vez por semana, vaciar cualquier objeto que acumule agua y prestar especial atención a los bebederos de mascotas. “Hay que cambiar el agua a diario y limpiarlos con cepillo o esponja cada siete días para eliminar los huevos adheridos”, indicó.
También sugirió colocar baldes y botellas boca abajo o bajo techo, limpiar canaletas y desagües, y mantener tapados los tanques de agua y cisternas. En algunos casos, recomendó usar agua hervida para limpiar las paredes internas de canaletas, donde suelen adherirse los huevos del vector.
Los barrios más vulnerables
La estrategia no es al azar. “Identificamos los barrios que más sufrieron las epidemias anteriores de dengue y chikungunya. Por eso empezamos por ahí, para reducir el riesgo antes de la próxima temporada de mayor circulación del mosquito”, explicó Medina Barrionuevo.
De esta manera, Salud Ambiental apuesta a la prevención como principal herramienta para evitar un brote, mientras el invierno atípico juega en contra. La población, por su parte, tiene la clave en sus hogares.