Infancia sin pantallas: los juegos y regalos que los posadeños todavía recuerdan

¿Qué juegos marcaron a los posadeños? Entre el gusano loco, la escondida y la chocolatada, los recuerdos de una infancia sin celulares que todavía emocionan.

· 3 min de lectura
Infancia sin pantallas: los juegos y regalos que los posadeños todavía recuerdan
Infancia sin pantallas: los juegos y regalos que los posadeños todavía recuerdan

En el Mes de las Infancias, los vecinos de Posadas reviven esos días en que la diversión no necesitaba wifi. Entre la escondida, el gusano loco y la chocolatada, los recuerdos afloran con una sonrisa.

El Día del Niño recuperó su nombre a nivel nacional y Misiones Online salió a las calles de la capital misionera para preguntar: ¿qué juegos marcaron tu infancia? ¿Cuál fue el regalo que nunca olvidaste? Las respuestas, cargadas de nostalgia, pintan una época en la que el celular no existía y la imaginación lo era todo.

Juegos que no necesitaban batería

“¡Punto y coma, el que no se escondió se embroma!”. Esa frase, que resonaba en las veredas de hace décadas, resume una tarde de juego sin límites. Con un grupo de amigos, una pelota y creatividad alcanzaba para horas de diversión.

La escondida, la mancha, el elástico, el tejo, el pisa pisuela, las bolitas, el trompo y los partidos improvisados eran los favoritos. Y si no había un juguete a mano, se fabricaba. Un vecino recordó: “Nosotros hacíamos con latita, todo madera, latita de picadillo”.

Otra entrevistada contó que jugaba a las muñecas con sus compañeras, cocinaban con frutas de los árboles, cambiaban pañales e incluso se invitaban a comer entre casas. “Éramos comadres entre nosotros y vecinos”, rememoró.

¿Cuándo se jugaba?

Una mujer de 67 años explicó que en su casa, como todos trabajaban, los juegos quedaban para los fines de semana. “Estaba todo controladito”, señaló, y añadió que había terrenos amplios donde podía corretear con los vecinos sin preocupaciones.

Del gusano loco al walkman: los regalos que quedaron en el corazón

Los regalos también tienen su historia. Muñecas, Barbies, pelotas, autitos y juegos de cocina aparecen entre los clásicos. Una mujer todavía guarda la primera muñeca que recibió a los cuatro años: “Sea la muñeca que sea, era la más linda”, aseguró.

Otra recordó con cariño un pequeño autito rosa, parecido a un fitito, que le regalaron de niña. Confesó que le gustaba porque así no tenía que usar los autitos de su hermano, a quien definió, entre risas, como “odioso”.

También hubo lugar para el walkman con cassette, y hasta una carpeta de Batman que un entrevistado calificó como “un regalo maravilloso”. Pero no todo era abrir paquetes: para muchos, la salida era el premio. “Mi papá siempre nos llevaba al Gusano Loco. Ahí nos compraba pancho, helado. Eso el Día del Niño era tradicional”, evocó un vecino.

Otro mencionó los colectivos con pasaje gratuito para chicos y las jornadas en El Brete. Y, por supuesto, la clásica chocolatada en barrios, escuelas y clubes. “Pasábamos el día” y después llegaba la chocolatada, recordó.

Lo que queda de esa infancia no son solo juguetes. Son vecinos, amigos, hermanos, plazas y veredas. Tardes enteras jugando, con menos pantallas y más excusas para salir. Y aunque pase el tiempo, la escondida, la mancha, la pelota, el Gusano Loco y la chocolatada siguen apareciendo cada vez que un posadeño vuelve, aunque sea por un rato, a su niñez.

Más para leer

Reinas y modelos: llega el segundo ciclo de la formación que las prepara para brillar
Tendencias
Confirmado: Alfreda se separó de Antonio y ya tiene nuevo novio
Tendencias
Tras 30 años de carrera, decidió cambiar todo: presentará su libro en Posadas
Tendencias
Día del Niño: la promoción de California que tiene a todos los chicos soñando con una BMX
Tendencias
Fin de semana largo: dos escapadas imperdibles desde Posadas para descubrir Misiones
Tendencias
Vuelve la música en grupo: llega “La Oreja Perpleja”, el nuevo ciclo que invita a escuchar juntos
Tendencias