Inflación mayorista en julio: el dato que festejó el Gobierno y el detalle que escondía el petróleo
El IPIM subió 0,8% en julio, pero sin el efecto del petróleo la cifra sería del 1,7%. ¿Qué esconde el dato que festejó el Gobierno?
El Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) marcó en julio una suba de apenas 0,8%, pero el número que celebraron en Casa Rosada tiene una trampa: sin la caída del petróleo, la cifra real trepa al 1,7%.
Según el Indec, la inflación mayorista desaceleró 0,3 puntos respecto de junio y quedó muy por debajo del IPC minorista, que en el mismo mes escaló al 2,1%. Para todo 2026, las consultoras privadas proyectan un acumulado cercano al 27%.
Qué pasó con los combustibles
El ministro de Economía, Luis Caputo, destacó que se trata de la variación más baja desde mayo de 2025 y el mejor registro para un julio desde 2019. Incluso Javier Milei celebró que el índice "haya comenzado con cero".
Sin embargo, el diablo está en los detalles: el desplome del 9,2% en las cotizaciones del crudo y el gas, según el economista jefe de EcoAnalytics, Santiago Casas, restó 0,9 puntos porcentuales al índice general. Sin ese efecto, la inflación mayorista de julio hubiera sido del 1,7% mensual.
En la consultora LCG señalaron que la deflación en productos primarios (-2,2% mensual, tras el -1,2% de junio) respondió a la dinámica del petróleo. También influyó la moderación de los importados, que subieron apenas 0,5% frente al 2,3% anterior.
La letra chica que mira el mercado
Ese comportamiento favorable de primarios e importados compensó las subas en industria manufacturera y energía, que cerraron julio con un avance del 1,8%, cerca del 2% que vienen mostrando mes a mes.
Los especialistas insisten en que la desaceleración mayorista no se traslada automáticamente a las góndolas. Son indicadores que miden costos y márgenes distintos, por lo que la calma en el comercio al por mayor no implica un alivio inmediato para el consumidor final.
De cara a los próximos meses, los informes privados estiman que el IPIM se estabilizará en estos niveles, siempre que el tipo de cambio no se mueva y el petróleo no vuelva a saltar.
El antecedente de mayo de 2025 es una advertencia: aquel mes el mayorista fue deflacionario (-0,3%), pero el minorista avanzó 1,5%. A partir de ahí, los precios al consumidor aceleraron durante diez meses consecutivos hasta tocar 3,4% en marzo de este año.